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Cifras similares de nacimientos y abortos entre las menores

Hilario L. Muñoz
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Los datos del último lustro muestran cómo la ley de plazos no ha provocado que las ciudadrealeñas se decanten por una u otra alternativa al quedarse embarazada

Cifras similares de nacimientos y abortos entre las menores - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez

En junio finaliza el plazo que se dio el Tribunal Constitucional para responder al recurso que hay planteado sobre la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Una Ley del aborto que se aprobó en 2010 y que vuelve a estar en boca de todos con los cambios que quiere realizar el Ejecutivo de Pedro Sánchez y que supondría, por ejemplo, que las menores de 16 y 17 años, puedan interrumpir su embarazo sin el consentimiento materno. Será regresar al punto de partida de 2010, ya que este artículo fue el único que se cambió en el año 2015. Ahora, el nuevo cambio legal, vuelve a introducir el aborto sin consentimiento, a partir de los 16 años de edad. 

Según los datos de la última década, apenas hay diferencias entre las menores de la provincia de Ciudad Real que abortan y aquellas que optan por seguir con el embarazo. Los datos del Ministerio de Sanidad y del Instituto Nacional de Estadística así lo avalan, decantando, de hecho, la balanza a seguir con el embarazo. En concreto, hubo 437 menores de 17 años que en el periodo 2011-2020 que optaron por ser madres y 417 que abortaron. Los datos no tienen variación al comparar lustros, con 194 bebés de madres adolescentes de 2016 a 2020 y 184 abortos en el periodo, mientras que hubo 243 nacimientos y 233 interrupciones voluntarias del embarazo, entre 2011 y 2015.

Estigmatizar una opción.

La presidenta de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI), Francisca García, recordó que estos datos ocurren a pesar de que para «ser madre no necesita la autorización de nadie» mientras que para abortar sí. «Son circunstancias que, igualmente, significan un acto de responsabilidad para las menores», pero parece que si optan por el aborto «se estigmatizan», mientras que tener un hijo «se valora en positivo», siendo algo que, de hecho, pueden hacer frente a la voluntad de los progenitores, sin que ellos puedan impedirlo, como sí pueden hacerlo de decantarse por la interrupción voluntaria del embarazo, ya que sin su consentimiento no pueden acudir a la clínica.

Lo importante, para García, es que las mujeres cuenten con las mismas herramientas y que los embarazos «sean planificados a cualquier edad». «Son mujeres adolescentes y en un proceso de construcción», dijo la presidenta. 
Con los datos de Ciudad Real recordó que no se puede pensar que se facilita el aborto sobre otras opciones y recordó que tras los datos hay «decisiones importantes» que no deberían conllevar «cierto grado de marginación», se tome como se tome.