Premio al esfuerzo de un proyecto propio

Ana Pobes
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Mari Carmen Mohíno decide a sus 35 años dejar su trabajo asalariado para crear su propio negocio en Miguelturra. El pasado miércoles recibió el premio regional a la Mujer Empresaria

Premio al esfuerzo de un proyecto propio

Mari Carmen Mohíno Chocano emprendió hace ahora tres meses su propio  negocio en Miguelturra. Licenciada en Farmacia y graduada en Nutrición y Dietética se profesionalizó en Valencia en nutrición clínica, o lo que es lo mismo, en nutrición adaptada a las enfermedades y a la obesidad. A partir de ahí, y tras la realización de varios cursos de emprendimiento, decidió aventurarse en el mundo empresarial con Ekilib, el nombre de su clínica de nutrición y dietética que se ubica en la plaza de la Constitución. Ella es otra valiente más que un día se atrevió a dejar un sueldo estable e invertir sus ahorros en esa idea que hoy, y con tan solo 35 años, ha podido convertir en realidad. «Tenía mi vida solucionada y un trabajo fácil, pero decidí dejar todo para formarme aún más y luchar por mi sueño y por lo que realmente me gusta; ayudar a la gente a que mejore su salud con una buena alimentación».  
Sin duda, «poco tiempo como empresaria pero mucha experiencia profesional detrás», pues además de trabajar como farmacéutica ha tenido durante cuatro años  su clínica de nutrición en una farmacia. Y toda esa experiencia, dedicación y esfuerzo le llevó el pasado miércoles a recibir el premio regional a la Mujer Empresaria de manos de la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, en la gala de IV Premios al Mérito Empresarial que se celebró en la localidad toledana de Los Yébenes. Un galardón que le llena de «satisfacción» por ese reconocimiento «al trabajo realizado en todos estos años».  
Para Mohíno estos meses de emprendimiento han sido «frenéticos», pues asegura que los trámites burocráticos y administrativos han sido una de las mayores dificultades con las que se ha topado como joven emprendedora. «He estudiado mucho en cómo definir la estrategia de la empresa, su objetivo, sus servicios y su emplazamiento» sin descuidar tampoco hasta el último detalle como, por ejemplo, el diseño de su logo y su página web (www.ekilib.es), en la que ofrece también servicios on-line. Pero siempre, reconoce, con nuevos proyectos en mente para intentar hacer llegar la «información y la formación de salud a la  máxima población». Junto al papeleo, el intenso trabajo para sacar su negocio adelante en un sector como la nutrición, que «está en constante evolución», ha sido otra de las dificultades con las que se ha encontrado, ya que «preparar todas las sesiones de cada uno de los pacientes lleva su tiempo» . «No tengo una dieta preparada en el cajón para todo el mundo, y tengo que estudiar el plan de alimentación en función de las necesidades del paciente. Hay que estudiar mucho para saber cómo tengo que actuar en cada momento», argumenta al tiempo en que insiste en la importancia de acudir a un profesional de nutrición con su titulación, y más cuando lo que está en juego es la salud.    
Mohíno es joven, entusiasta y con ilusión por generar riqueza como empresaria, un mundo, reconoce, en el que reclama más ayudas. «He tenido que trabajar mucho para invertir todos mis ahorros en montar algo en lo que no sé cómo me va a ir. No he tenido ningún tipo de ayuda. Es un tema complicado, sobre todo en el económico. Creo que los que dejamos un trabajo asalariado para crear nuestro propio negocio somos unos valientes porque son muchas horas sin dormir, el triple de trabajo y el beneficio no es el mismo. Hay que ayudar más a la gente», argumenta. Pero ese premio a la Mujer Empresaria ha sido un impulso para seguir adelante. Un galardón que reconoce «todo el sacrificio que hay detrás, también el económico» y que recogió con el pensamiento en su familia y en esas personas que han estado a su lado para iniciar esta nueva andadura, pues sin ellos, comenta emocionada, «nada de esto hubiera sido posible».