Pesimismo en una campaña de bajos precios en la aceituna

M. Lillo
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La previsión de producción en la provincia se situará entre las 35.000 y las 43.000 toneladas, la mitad que el año pasado

Pesimismo en una campaña de bajos precios en la aceituna - Foto: Rueda Villaverde


El sector olivarero ha iniciado la recogida de la aceituna con desánimo. Para esta campaña se prevé un importante descenso de la cosecha en relación con la del año pasado y unos precios del aceite de oliva que se mantienen «muy bajos». Por esta razón, el sector se encuentra en un momento «muy complicado» que afronta con «pesimismo» y que, además, podría poner en riesgo la supervivencia de algunas explotaciones dedicadas a este cultivo, «sobre todo las de olivar tradicional», según Gregorio Gómez, el responsable de la sectorial del Aceite de Cooperativa Agroalimentarias de Castilla-La Mancha.
Las estimaciones con las que trabaja dicha organización es que la cosecha se situará entre las 80.000 y las 85.000 toneladas de aceite de oliva en Castilla-La Mancha, frente a las 182.000 toneladas que se lograron el año pasado, cuando fue uno de los más destacados en cuanto a producción. En el caso de la provincia de Ciudad Real, la previsión de Cooperativas Agroalimentarias es «de unas 43.000 toneladas» de aceite de oliva, aproximadamente la mitad que el año pasado.
Gómez atribuyó dicho descenso de cosecha a la sequía, pues comentó que si bien el olivar es un cultivo vecero (que tiene un año de mayor producción y otro de ‘descanso’) no es suficiente -dijo- para justificar la importante bajada de la cosecha. En el caso de la provincia de Ciudad Real, que viene acaparando casi la mitad de la producción de la región, la producción en esta campaña se situaría en algo más de 40.000 toneladas de aceite de oliva.
El secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, también se pronunció en este sentido e hizo referencia a la bajada de la producción y a los bajos precios que sufre el sector y que, además, no se han visto corregidos al alza después de que Europa activara el mecanismo de almacenamiento privado de aceite de oliva, una de las medidas que reclamó el sector en una gran protesta desarrollada en octubre en Madrid y que, sin embargo, no ha dado solución al problema debido a las condiciones fijadas.
«Estamos preocupados por la crisis tan grave que vive el sector desde hace ya un año, con una caída drástica de los precios en origen y que no terminamos de entender puesto que la oferta y la demanda a nivel mundial está más o menos equilibrada y que está llevando a la ruina a muchos olivareros de nuestro país y de Castilla-La Mancha» aseguró Morcillo en declaraciones a este diario tras referirse a la incidencia que tendrá la sequía en la reducción de la cosecha para esta campaña. «Esta reducción de cosecha debería haber animado al precio en los mercados», dijo.
En relación con el almacenamiento privado que contempla el reglamento comunitario, Morcillo reconoció que tuvieron una «reacción rápida» a esa gran movilización con su activación, si bien recordó que una vez que se conocieron las ofertas que se aceptaron por parte de la Comisión Europa en la primera remesa «nos hemos sentido decepcionados y defraudados», ya que de las 120.000 toneladas que se podían haber ofertado, «que solo se hayan atendido 3.600 nos parece ridículo».
En este sentido, se refirió a la reunión mantenida con el Ministerio de Agricultura. «Esperamos que las nuevas fases de ofertas que están abiertas, va a haber cuatro periodos, realmente puedan acoger una producción que sea considerable y lanzar un mensaje al mercado de que no hay tanto aceite en el mercado y se recuperen los precios».
Por su parte, desde la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) estiman que la producción en esta campaña en la provincia será de alrededor de la mitad que el año pasado, en torno a las 35.000 toneladas. En concreto, en l campaña pasada se apuntó a una producción de unas 70.000 toneladas, sobrepasando las 65.979 toneladas que se recogieron en el año 2013.
El gerente de Asaja Ciudad Real, Agustín Miranda, atribuyó también ese descenso a «la falta de agua y vecería» de este cultivo, si bien puntualizó que el efecto de la vecería es «cada vez menor». Por lo que respecta a los precios, indicó que siguen siendo bajos y que ello se podría deber más a «una situación ficticia del mercado» que a algo real. «Es algo subjetivo, no basado en ninguna situación real», apostilló.
Del mismo modo, reconoció que el almacenamiento privado de aceite de oliva «en vez de ser una acción favorable, ha hecho que los precios se mantengan bajos y en situación de debilidad», por lo que comentó que hay que esperar a ver las próximas licitaciones y se estas salen a un precio mayor que la primera, ya que «0,83 euros no es interesante», dijo en relación al importe fijado en dicha licitación.
No obstante, comentó que si Bruselas establece «otros precios» habría posibilidad de dar «un vuelco» a la situación y de que la campaña, que arranca con desánimo en el sector, pase a gozar de unas condiciones más interesantes.
Miranda comentó que habrá que esperar a ver cómo se desarrolla la campaña y tener en cuenta aspectos como la cantidad y la calidad, pero también el coste de la mano de obra, ya que, con el precio actual que se paga por el aceite, habrá «aceituna que se quedará en los árboles» al no poder hacer frente al coste de recogida.