Aprendizaje laboral y sensorial en el huerto

Candido de la Cruz
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Autrade lleva a cabo un novedoso proyecto de capacitación para el empleo que también sirve como herramienta terapéutica en la atención temprana para las personas con TEA

Aprendizaje laboral y sensorial en el huerto - Foto: Rueda Villaverde

Ver, escuchar, olfatear, saborear y tocar. El servicio de capacitación para el empleo de la Asociación de Afectados de Autismo y otros Trastornos del Desarrollo (Autrade) ha llevado a cabo un proyecto novedoso con la instalación de un huerto sensorial en el barrio del Pilar, una iniciativa que cumple varios objetivos, entre las cuales destacan la posibilidad de adquirir nuevas competencias laborales y como herramienta terapéutica.
Las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) tienen «el sistema sensorial alterado», tal y como señala la coordinadora del servicio de capacitación para el empleo de Autrade, Isabel Ruedas, que señala que «cada persona es totalmente diferente. Muchos tienen alguno de los sentidos más potenciado o con más problemas, y aquí en el huerto los tenemos separados. Podemos potenciar la vista sin tener en cuenta otros sentidos como la vista o el olfato, o por ejemplo las plantas con tacto no tienen ningún otro elemento llamativo a la vista o el olfato», así, la intención «es que cada persona pueda trabajar de forma independiente con el sentido con el que tiene más problemas o con el que más le gusta». De esta forma, se trabaja la intervención o atención temprana con niños más pequeños más allá de sala sensorial, pero este huerto va  más allá porque ha sido ideado y plantado por «personas de la asociación, lo que nos ha servido para entrenar habilidades potencialmente laborales, adquirir conocimientos sobre el trabajo y además estamos en el entorno natural. Ha cumplido muchos objetivos diferentes y ha salido muy bien porque para nosotros no siempre es fácil salir del centro y hacer este tipo de trabajo».
Bajo la atenta mirada de Concertauro, como así se llama el espantapájaros que vigila el huerto,  cada zona está señalizada con paneles informativos que explican detalles del vegetal y de los propios sentidos. Así, curiosidades como que el tacto es el sentido que se desarrolla primero, durante la gestación, y el último que desaparece antes de morir, o que el gusto es el más limitado al reconocer sólo cinco sabores básicos.

El proyecto de Autrade se inserta en la Plataforma ciudadana del Barrio del Pilar y colabora asimismo con la Fundación Secretariado Gitano. 
Aprendizaje laboral y sensorial en el huertoAprendizaje laboral y sensorial en el huerto - Foto: Rueda VillaverdeEste huerto sensorial ha sido posible gracias a la colaboración con la Asociación de Huertos Urbanos de Ciudad Real (Ahucire), cuyo presidente, Sireno García, reconocía el «importante valor de este tipo de iniciativas». Ahucire, junto al Ayuntamiento, gestiona los dos únicos huertos urbanos de Ciudad Real: el del barrio del Pilar y el ubicado junto a la iglesia de Santiago Apóstol. 
 


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