«Voy a ir con todo»

Eduardo Gómez
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Abraham reaparecerá con el Calvo Sotelo ante su exequipo, el Manchego, tras una sanción de siete partidos

Abraham conduce el balón en el choque de Copa Federación con el UCAM Murcia. - Foto: Santos Jiménez (CSP)

Abraham Arcos (27-8-1992. Umbrete, Sevilla) vivirá este domingo un choque muy especial. El futbolista del Calvo Sotelo Puertollano volverá a jugar en Liga tras cumplir los siete partidos de sanción con que fue castigado justo al final de la campaña anterior tras su expulsión con el Quintanar del Rey y su reaparición será curiosamente ante su exequipo, el Manchego. 
«Por fin ya pasó todo. Estoy con muchas ganas porque jugar ante el Manchego siempre es especial, la pena es que sea a puerta cerrada», resume el sevillano.
«Primero a ver qué decide el entrenador, pero si cuenta conmigo yo voy a ir con todo y daré lo máximo de mí en los minutos que esté sobre el campo porque han sido semanas complicadas al no poder ayudar a los compañeros», explica Abraham, que coincidió en el vestuario mancheguista con Sergio Sánchez, Miguel, Rafa García y Pascu.
Tanto Calvo Sotelo como Manchego están siendo dos de los equipos más afectados por el aplazamiento de partidos «en una temporada muy extraña a la que hay que adaptarse», explica Abraham. «Otros equipos sí están jugando y eso te provoca una cierta presión de tener que ganar para no descolgarte», añade. De su paso por el Manchego afirma que «allí estuve bien, pero luego aparecieron unos problemas y me surgió la oportunidad de venir a Puertollano, donde me siento muy valorado y estoy muy contento».
Para esta campaña, ciudadrealeños y puertollaneros han confeccionado proyectos ambiciosos, de ahí que Abraham considere vital comenzar a «sumar victorias». El Calvo Sotelo, que acumula cuatro puntos en los tres partidos que ha disputado, «ha merecido más», confiesa, ya que «no hemos tenido fortuna y algunas decisiones arbitrales nos han perjudicado». Además, Abraham lamenta  tener que jugar a a puerta cerrada porque «a los futbolistas siempre nos gusta contar con el apoyo de la afición. Jugar en un estadio vacío te hace sentir raro y al final se igualan las fuerzas».