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Seis municipios piden la declaración de zona catastrófica

Ana Pobes
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Seis municipios ciudadrealeños piden al Gobierno la declaración de zona catastrófica por la fuerte tormenta de agosto: Almagro, Bolaños de Calatrava, Campo de Criptana, Pedro Muñoz, Santa Cruz de los Cáñamos y Arenales de San Gregorio

Seis municipios piden la declaración de zona catastrófica

Almagro, Bolaños de Calatrava, Campo de Criptana, Pedro Muñoz, Santa Cruz de los Cáñamos y Arenales de San Gregorio son los seis municipios de la provincia que han enviado a la Subdelegación del Gobierno la solicitud de declaración de zona catastrófica por los graves perjuicios y daños que ocasionó la fuerte tormenta de agua y granizo que se registró en la provincia el pasado mes de agosto. Tras su aprobación en Pleno por parte de los respectivos ayuntamientos, el siguiente paso es la presentación de la solicitud ante la Subdelegación, que como órgano que representa al Gobierno nacional, debe ahora dar traslado a la Delegación de Gobierno y ésta al Ministerio de Interior para su posterior aprobación si corresponde.

El alcalde de Arenales de San Gregorio, Iván Olmedo, en declaraciones a La Tribuna, recordó cómo el granizo, el agua y el fuerte viento arrasó con algunos cultivos del término municipal, como viñedo, almendros, pistacho y melón, pero éste en menor medida. Más de mil hectáreas se vieron afectadas ocasionando daños en un setenta por ciento de media de las parcelas, por lo que el equipo de Gobierno celebró el 26 de agosto un Pleno extraordinario para declarar la zona catastrófica o, lo que es lo mismo, zona afectada gravemente por emergencia de Protección Civil. «Todas las parcelas, en menor o mayor medida, se vieron afectadas, por lo que aprobamos enviar la solicitud a la Subdelegación con el único propósito de ayudar a los agricultores», enfatizó. Y es que, la declaración de zona catastrófica conlleva una serie de beneficios, como ayudas económicas a particulares por daños y compensación a corporaciones locales por gastos derivados de actuaciones inaplazables.

Pero no solo el campo se vio afectado, también, señaló Olmedo, instalaciones municipales como el Auditorio, donde «el material ignífugo del techo se desplomó» como consecuencia del temporal, que también provocó importantes perjuicios en algunas viviendas particulares. «Afortunadamente el seguro se hizo cargo de los deterioros y en estos momentos se sigue trabajando en arreglar el tejado interior y la electricidad, que también se vio afectada», comentó el regidor municipal.

Los agricultores de Almagro tampoco olvidan esa granizada. El servicio de Guardería Rural del Ayuntamiento ha elaborado un informe con los daños cuantificados, así como fotos que ilustran el perjuicio provocado en los cultivos. Las tormentas de los días 24 y 31 de agosto y la madrugada del 1 de septiembre en el municipio provocaron cuantiosos daños en los cultivos y frutos de olivar, viña, almendros y pistachos, entre otros. La superficie aproximada afectada puede estar entre las 2.778 hectáreas, según informó el Ayuntamiento, que ha pedido también a la Junta de Comunidades que habilite un Fondo Regional Extraordinario de ayudas a los municipios por los daños acaecidos con motivo de las tormentas.

Campo de Criptana fue otra de las localidades afectadas, y una de las que ha pedido también la declaración de zona catastrófica para poder tramitar las ayudas que puedan compensar esta situación «tan complicada», como así señaló su alcalde, Santiago Lázaro. Criptana fue la más perjudica, por lo que la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) pidió al Ayuntamiento rebajar el IBI a afectados por temporal en Criptana, ya que «una rebaja significativa del impuesto ayudaría a los profesionales del campo a sobrellevar una campaña que califican de «catastrófica» y mitigar las numerosas pérdidas a las que se enfrentan. Desde Asaja Socuéllamos se calculó en un principio la pérdida de cerca de 2,5 millones de hectolitros en la zona de La Mancha con municipios como Arenales, Campo de Criptana o Pedro Muñoz, entre otros. «Fue un auténtico desastre» para los viñedos de algunas localidades, señaló Pedro Alcolea, presidente de Asaja Socuéllamos.