scorecardresearch
Antonio García-Cervigón

Buenos Días

Antonio García-Cervigón


Campeonísimos españoles y el castellano

20/09/2022

La selección de baloncesto se proclamó el pasado domingo campeona de Europa en Berlín. Antes del campeonato, los agoreros que saben tanto del deporte de la canasta cargaban sus tintas y montaban un calvario para los pupilos de Scariolo, amparándose en que eran unos imberbes que no tenían cartel ninguno, ni los conocían siquiera los amantes de este deporte. Las portadas de todos los diarios de ayer mostraban a los mozalbetes que han conquistado el ansiado entorchado de Europa, con un juego mágico que, partido tras partido, ha servido para proclamarse campeones de este torneo, al que llegaban con la vitola de no comerse un rosco. Se equivocaron las pitonisas y los pájaros de mal agüero. De este triunfo, todos los rotativos destacan que ha sido la obra maestra del italiano Sergio Scariolo y apuntan al triunfo del colectivo de unos chavales que han cumplido las exigencias del seleccionador.
Algo de 'furia española' ha tenido este grupo de jóvenes desconocidos que han logrado esta conquista. «Nos hemos dejado la vida por este oro» han declarado algunos jugadores que mostraban las dificultades del periplo de cruces con otros países: «No ha sido un camino de rosas en lo personal, pero esos momentos difíciles ayudan a saborear esto». Por su parte, el castellanomanchego Usman Garuba recreaba su presentimiento con estas palabras: «Lo sabía desde el primer día, sabía que íbamos a ganar y se lo dije a todo el mundo». España manda por cuarta vez en Europa tras derrotar a Francia en la final. Al técnico italiano se le aplican unas declaraciones antes del encuentro con los alemanes, anfitriones de este campeonato: «A este equipo, a huevos, no lo cambio por ninguno de los que he entrenado». La discusión gesticulante que tuvo el entrenador con uno de los árbitros, que le costó una técnica y tres puntos desfavorables a nuestro equipo, ya es lo más visitado en las redes sociales. Trataba el litigio de si el balón había tocado el poste de la canasta o no. Quien ha tocado la gloria de un campeonato de Europa ha sido esos jugadores con fe ciega en la victoria. 
Antes de tocar el himno nacional en la cancha alemana, se celebraba una manifestación en Barcelona para la defensa del castellano, negado en una región española. La aberración y tergiversación de la vida social que sufren algunos políticos catalanes es de aurora boreal. Los independentistas, ahí los tienen ustedes, se declaran enemigos de España y sientan sus posaderas en el hemiciclo del Congreso de los Diputados. El Estado paga sus opulentos sueldos para denigrar a nuestra nación. Eso no ocurre nada más que aquí. Los españoles que quieren hablar castellano o español en su tierra no pueden. Y eso que la Constitución española es clara en estos menesteres. Miles y miles de ciudadanos exigen una educación bilingüe en Cataluña. Nos alegramos que muchos catalanes quieran hablar español en su tierra, y que los dejen tranquilos, sucumbir a los planes sediciosos ya es una victoria. Y en esas estamos.