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Las ocho puertas

Escolástico González
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Cerrada la fontanería publica, me encantará pasear por las calles y barrios, sus parques y jardines, sus áreas industriales y económicas, por el comercio, el tráfico, por sus parajes en el término municipal y por los rincones más emblemáticos

Las ocho puertas

La ciudad de los próximos años, de la próxima generación, necesita de un diseño económico y de infraestructuras que genere empleo, rejuvenezca, respete el medio ambiente, se adapte a las nuevas tecnologías y ofrezca calidad de vida a una población ya envejecida en la actualidad.

A menudo, imagino una ciudad desde cualquiera de sus ocho puertas, pero en el siglo actual. Una ciudad que, desde su configuración histórica, y manteniendo sus trazados y su geografía, se pueda abrir camino al futuro buscando el atractivo que ha perdido con el transcurso de los años por sus errores de diseño, fundamentalmente en el último siglo, y, donde puedan convivir los distintos modos de concebirla: el más urbanita, junto con el más rural y agreste, o el más ecologista. 

Igualmente, a menudo, pienso en un modelo de ciudad ideal para vivir en ella, sin caer en la utopía, desde la experiencia de haber pasado en ella muchos años y con la inquietud de querer seguir viviendo. En cómo puede transformarse desde su actual trazado para hacerla más atractiva, tanto para residir, como para permitir la actividad comercial y al mismo tiempo recuperar los pocos espacios dignos que quedan para el turismo.

Cerrada la fontanería publica, me encantará pasear por las calles y barrios, sus parques y jardines, sus áreas industriales y económicas, por el comercio, el tráfico, por sus parajes en el término municipal y por los rincones más emblemáticos que le dan forma y contenido, para imaginar la ciudad de los próximos años, dejando a un lado la opinión de la vida política y centrado exclusivamente en un modelo de ciudad que necesita construirse desde lo más inmediato y cercano. 

La ronda de circunvalación.

Iniciamos esta nueva etapa con la ronda de circunvalación, muralla virtual y que ha sido una referencia para el diseño de la ciudad a lo largo de su historia. Primero la muralla defensiva en el año 1300, que sigue su trazado; después los fielatos en sus puertas para recaudar los impuestos económicos; y, finalmente, en el siglo XIX y XX, la referencia para el tráfico rodado y desde la cual se han ido configurando parte de sus barrios y las nuevas zonas de ensanche. La ronda, que es la principal arteria de la ciudad, la única que conecta las ocho viejas puertas de entrada, ha servido, para bien y para mal, para definir la ciudad actual que tenemos. 

La actual ronda de circunvalación ha sido cinturón y corsé para mantener la actual figura geométrica que tiene la capital en su centro urbano, llegando a prohibirse la construcción en el exterior de la misma hasta que se completasen y edificasen los solares existentes en su interior, pero, también, desde la ronda se ha iniciado el ensanche de la misma, dando continuidad a barrios y urbanizaciones. La ronda, con sus nueve tramos diferentes, Alarcos, Ciruela, Granada, Mata, Calatrava, Toledo, Carmen, Santa María y Parque, ha sido el punto de partida en los distintos intentos de modernizar la ciudad. 

Servidumbres.

Desde hace años la ronda de circunvalación ha sido, y, es, carretera nacional al mismo tiempo que una vía urbana por su tramo más meridional, pero también en su trazado norte es carretera autonómica. Desde la Rotonda del Quijote Azteca y hasta la Ronda de la Mata discurren por ella las carreteras N420, procedente de Badajoz con destino a Valencia, y la N430, procedente de Córdoba con destino a Tarragona, y en su lado opuesto la N401, desde Toledo hasta la Puerta que le da nombre, para unirse con las otras dos carreteras nacionales también en la Puerta de la Mata. Todo ello, sin olvidar que la CM412 va desde la Puerta de Santa María hasta su salida de la ciudad por la carretera de Valdepeñas. 

El trazado de las carreteras del Estado y comunidad autónoma condicionan la principal vía de comunicación urbana de la capital, al tener que compartir el espacio con el tráfico nacional e internacional que circula por ella, pero especialmente son condicionadas jurídicamente para cualquier actual municipal. Una vía, urbana e interurbana, al mismo tiempo y que no dispone de ancho suficiente para tener dos carriles por sentido con la suficiente seguridad para el tráfico y para los peatones. Todas las entradas a la ciudad desde cualquier punto geográfico desembocan en la ronda de circunvalación. Las edificaciones se asoman a lo largo de sus 4,6 kilómetros y el tráfico urbano de la ciudad se tiene que adaptar a las exigencias administrativas de otras administraciones

Primer paso básico.

Imaginar una nueva ciudad y su diseño para los próximos años, desde la actual ronda, obliga a pensar en la desaparición de la parte interurbana, en dejarla libre de servidumbres nacionales y autonómicas para verla convertida en una vía de comunicación enteramente local que sirva de conexión entre las dos ciudades construidas a lo largo del tiempo: una interior saturada en volúmenes edificables y otra exterior que ha crecido de forma desordenada. 

La necesidad de variantes, de un segundo cinturón perimetral, antes de que sigan avanzando las edificaciones que ya quedarán irremediablemente fuera de él, una interconexión entre las carreteras que llegan a la capital y el ensanche y acondicionamiento de las entradas a la actual ronda son un paso básico para el diseño de la ciudad. 

Un anillo verde perimetral.

Fracasaron los intentos en los años 80 de dotarla de un anillo verde perimetral, en su parte exterior, que permitiese el ensanche a lo largo de los 4,6 kilómetros de su perímetro. El PERI Renfe llevó las edificaciones hasta la misma ronda, impidiendo cerrar el anillo entre el Parque de Gasset y la Puerta de Ciruela. 

No obstante, desde esta última puerta y dando la vuelta a la ronda, es posible aún completar ese anillo verde si se salvan algunas excepciones permitidas, como el aparcamiento de uso exclusivo de la Cooperativa Farmacéutica, el patio del edificio de Telefónica, el pabellón de la Escuela de Magisterio, la Policía Nacional y el Parque de bomberos en la Ronda de Calatrava, éste último próximo a ubicar en otro punto de la ciudad por el SCIS, junto con algunas expropiaciones necesarias a la altura de la muralla de la Ronda de Granada y la futura ciudad administrativa en Ronda de Santa María. A lo largo de casi 4,1 kilómetros la ronda es susceptible de ampliación desde su parte exterior para futuras actuaciones. 

Un bulevar para el futuro.

La idea manifestada por la actual Corporación de convertirla en un bulevar, con paseos para el peatón, carriles bici y aparcamientos, en un nuevo intento de ordenación de la ciudad, requiere de una disciplina y un esfuerzo para su ejecución, que tiene que ser acompañada de algunas expropiaciones y el traslado de determinadas dependencias oficiales. Desde la ronda actual de circunvalación comienza el diseño de una nueva ciudad.