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Justificante médico por COVID para faltar a clase en la UCLM

Hilario L. Muñoz
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El protocolo de la universidad regional se actualiza y los estudiantes necesitarán que el médico justifique la gravedad para faltar a clase o exámenes, hasta ahora bastaba con enviar un correo

Justificante médico por COVID para faltar a clase en la UCLM - Foto: Rueda Villaverde

El inicio de curso en la UCLM, que se extiende esta semana, llega con varios cambios en cuanto a la estrategia para hacer frente al COVID en la universidad regional. El principal es que tanto los estudiantes como los trabajadores deberán contar con justificante médico para ausentarse de clase, faltar a exámenes o no acudir a su puesto de trabajo. Hasta ahora bastaba con enviar un correo a la unidad COVID indicando el positivo y gravedad, pero se ha tomado esta decisión al «normalizar el COVID como enfermedad», según explicó el coordinador de Ciencias de la Salud de la UCLM, Alino Martínez.

Martínez expuso que el curso pasado desde la UCLM se quiso mantener «un sistema muy garantista» con el alumnado, tratando de no perjudicarle, pero este curso se aborda el coronavirus «como una enfermedad más, igual que si fuera gripe». Por lo tanto, es el médico el que debe considerar la gravedad y decidir si no es posible acudir a clase tras dar positivo, aunque se pide, igualmente, que cada caso se ponga en contacto por correo con el coordinador COVID de la universidad regional.

Martínez señaló que durante el curso se seguirán las recomendaciones de la Comisión Interterritorial, y esto implica «promocionar la vacunación» y que se mantenga la ventilación cruzada en el aula, aunque no tiene por qué ser continúa, lo que supone que se haga de forma repetitiva a lo largo de las clases. También se seguirán las medidas de limpieza y el uso de mascarilla entre quienes tengan sintomatología.

Además este curso, indicó Martínez, la UCLM no tendrá su propio sistema de detección del virus por saliva, como venía ocurriendo. Ya, al final del curso pasado, apenas tuvo uso. Tampoco se redactarán informes, los realizaba el servicio para conocer la positividad del sistema.

Por otra parte, el vicerrector delegado de Ciencias de la Salud apuntó que empezar el curso con esta relajación de medidas supone «un suspiro» a un departamento cuyo objetivo es apoyar las necesidad clínicas de los grados sanitarios. «Lo más importante desde que me dediqué ha sido el COVID» y este año el vicerrectorado se podrá dedicar a otros aspectos de un área que, pese a lidiar con una pandemia, ha avanzado y ha logrado la internacionalización del grado de Medicina en Ciudad Real; que haya clases clínicas en el hospital de Toledo, que comenzarán en breve; la apertura de clínicas universitarias como las de Podología y, en breve, de Fisioterapia. Además aumentará el profesorado titular vinculado a las ciencias de la Salud con nueva plazas y el próximo mes, está prevista la apertura de «un servicio de orientación y de apoyo psicológico y psicopedagógico» que dará servicios a todo el personal de la Universidad de Castilla-La Mancha.