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El Supremo ratifica la condena por violación en un bar

Pilar Muñoz
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El Alto Tribunal confirma los siete años de cárcel para el procesado en Ciudad Real con la advertencia de que entre en la cárcel de forma voluntaria porque en caso contrario se dará orden para su detención e ingreso

El Supremo ratifica la condena por violación en un bar - Foto: Tomás Fernández de Moya

El Tribunal Supremo ha ratificado la condena de siete años de cárcel a un hombre por violar a una mujer en el cuarto de baño de un bar de Ciudad Real, en agosto de 2018.

 En la sentencia, a la que ha tenido acceso La Tribuna, el Alto Tribunal le insta a que ingrese en prisión de forma voluntaria en un plazo máximo de cinco días con la advertencia de que «de no comparecer ni alegar justa causa que se lo impida, se dará orden a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para que procedan a su detención e ingreso en prisión».

En la sentencia, los magistrados de la Sala Segunda del Supremo dejan bien atadas las medidas de prohibición y comunicación por cualquier vía del condenado respecto a la víctima y las relativas a la libertad vigilada, también objeto de condena al penado conforme a lo dispuesto en el artículo 192.1 del Código Penal. De este modo, los magistrados sentencian que dicha libertad vigilada se ejecutará una vez que haya cumplido «en su integridad» la pena privativa de libertad impuesta: siete años. No obstante, a renglón seguido, añaden que se remita igualmente testimonio de la sentencia firme y de esta resolución al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Ciudad Real a los efectos que proceda.

En cuanto a la responsabilidad civil, el Supremo insta a que se requiera al sentenciado para que abone a la víctima la indemnización fijada en 12.000 euros.

Hechos probados. El procesado Wilson Stalin V. V., ecuatoriano de 43 años, fue condenado por la Audiencia de Ciudad Real a siete años de cárcel por un delito de agresión sexual con acceso carnal, violación. El Tribunal juzgó probado que forzó a una mujer de 33 años en el cuarto de baño de un bar de la calle de La Mata la mañana del 3 de agosto de 2018. El acusado, portero de una conocida discoteca de la capital, es una persona que puede llegar a intimidar por su aspecto físico, 1,87 metros de altura y 117 kilos, aseveraron en el juicio la fiscal del caso y el letrado Jesús Corella, que ha ejercido la acusación particular.

Agresor y víctima se encontraron en el bar e iniciaron una conversación. Tras tomar unas consumiciones, él se le insinuó para mantener relaciones íntimas, hecho que incomodó a la mujer, que se apartó para acabar con la situación. Lejos de conseguir disuadirle, la cosa fue a más y la mujer se fue al cuarto de baño del local. El hombre la siguió, logró entrar y forzarla pese a la resistencia y oposición de la mujer. Fue sometida, «no prestó su consentimiento y no podemos pedirle heroicidades, que se pusiera a gritar», remarcó la fiscal tras aludir a la sentencia contra ‘la Manada’ dictada por el Tribunal Supremo. El hombre recurrió en apelación y el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ratificó la condena de la Audiencia. El siguiente recurso fue ante el Supremo que ha confirmado la sentencia de siete años de cárcel.