Las farmacias, sin mascarillas y siguen sus listas de espera

Hilario L. Muñoz
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Los pocos centros que tienen las venden al triple o el cuadrúple del precio porque así las venden los proveedores.

El alcalde de Poblete, Luis Alberto Lara (i), entrega mascarillas a una vecina. - Foto: Tomás Fernández de Moya

El Gobierno de España se encuentra estudiando cómo será la vuelta a la normalidad después de las semanas de confinamiento y entre las propuestas está sobre la mesa la posibilidad de salir a la calle solo con mascarillas o con guantes, al menos los primeros días. Se trata de una iniciativa que hoy por hoy sería muy difícil de cumplir ya que la mayoría de las farmacias no cuentan con mascarillas y en las que sí hay estock, solo cuentan con las de papel y deben venderlas con grandes incrementos de precio, al triple o al cuádruple de su valor normal, debido a que los proveedores han encarecido el producto o se ha recurrido a canales diferentes a los tradicionales de farmacia para contar con ellas.
Esta situación fue expuesta por multitud de farmacias consultadas por La Tribuna de Ciudad Real y que han explicado los problemas que se encuentran en el mercado  o como cada día «el 90 por ciento» de los clientes que pasan por la puerta de una farmacia lo que solicita es una mascarilla. Para explicar los motivos por los que hay carencia, hay dos aspectos claves: de una parte, está el hecho de que todos los pedidos que se realizan de mascarillas sanitarias tienen como destino los centros sanitarios actualmente; y de otra, está la nueva distribución de productos sanitarios, realizados por empresas no especializadas, y cuyos comerciales se acercan tratando de cubrir la demanda pero a unos precios desorbitados.
Para el primero de los problemas, los farmacéuticos consultados han expuesto que les han trasladado que quizás el día 20 se pueda retomar los envíos de mascarillas desde los laboratorios y entonces las farmacias tendrán acceso a las mismas por la vía tradicional.  
«Ha venido mucha gente de fuera del sector y con ofertas muy caras», expuso una farmacéutica sobre la segunda cuestión. Se trata de empresas con geles hidroalcohólicos o mascarillas de uso quirúrgico, que apenas tienen efecto con el virus. «Somos intermediarios», recordaron entre esos distribuidores y los pacientes que demandan estos productos.
Hay que tener en cuenta que un desabastecimiento similar se produjo con los geles hidroalcohólicos al inicio de la epidemia. El producto se agotó en los primeros días y pasaron semanas hasta que volvió a haber en las estanterías, pero con un precio más alto. Desde las farmacias recuerdan que las mascarillas o los geles solían contar con promociones, para disminuir sus precios, y que con la demanda, esas reducciones de precio han desaparecido. En todas las farmacias consultadas hay actualmente geles hidroalcohólicos. De hecho, las oficinas apuntan a una caída de la demanda, que atribuyen al abastecimiento inicial y a que hay gente que «ya sabe cómo hacerse el suyo con alcohol».
La estrategia ante el desabastecimiento cambia de unas oficinas a otras. Unos señalan que tienen listas de espera «de dos folios» de cuatro o de treinta personas, en función de la oficina. Otros indican que no se puede tener «solo una persona para hacer listas» y otra para llamar a esas personas. «No podemos gestionar una lista de espera como esa», aseveran.
En cuanto al otro equipo de protección, los guantes, desde las farmacias señalaron que, en su mayoría, no tienen producto actualmente y aquellos que cuentan con él es gracias a que les llegó un pedido días antes. Hay que tener en cuenta que desde el Ministerio, por el momento, la posibilidad utilizar los guantes de forma obligatoria ni se analiza.
Lo que sí expusieron las farmacias consultadas es que cuentan con equipos de protección para su uso personal, algunos enviados por el Colegio de Farmacéuticos y otros conseguidos con medios propios.


Las otras mascarillas. Mientras se soluciona este desabastecimiento de mascarillas en las farmacias, las propuestas ciudadanas son la clave para conseguir producto. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Ciudad Real empezará la semana que viene el reparto de 25.300 mascarillas que han estado realizando voluntarios en sus casas. Para hacer una idea, la alcaldesa de Ciudad Real, Pilar Zamora, expuso que se han cortado 10 kilómetros de goma para su confección, con cintas de 17 centímetros. Los trabajadores de servicios esenciales serán los primeros en recibir estas mascarillas que llevan semanas cosiendo 300 voluntarios. Además, hay un grupo en la capital que está realizando batas de protección también.