El cierre en jueves y lunes provoca gran afluencia

N. Sánchez
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Rojas desconoce el fin de una medida que supone mayor concentración de gente

El cierre en jueves y lunes provoca gran afluencia - Foto: Tomás Fernández de Moya

La decisión de la Consejería de Economía, Empresas y Empleo de la Junta de Comunidades de suprimir como festivos de apertura para los supermercados y establecimientos de alimentación este jueves 9 (Jueves Santo) y el lunes 13 de abril (Lunes de Pascua) ha caído como un jarro de agua fría en hipermercados como E.Leclerc, que ayer ya no daban abasto a reponer existencias y tuvieron grandes colas desde las 11.00 hasta las 17.30 horas. «Y lo peor está por venir, el sábado no quiero ni pensar lo que se nos viene encima», aseguró el director comercial de la marca francesa en Ciudad Real, Miguel Rojas, que explicó ayer a este periódico que no se entiende una medida que lo que está provocando es, precisamente, lo que se quiere evitar.
 «Con esta decisión, que no sabemos a quién han consultado para tomarla, se están dando aglomeraciones de gente en los días previos, se genera tensión entre la población que no quiere quedarse sin comida en un puente tan largo y aumenta el tiempo de espera de los clientes en las colas, debido a que tenemos el aforo limitado», apuntó Rojas, en una jornada, la de ayer, «de intenso trabajo» para reponer estanterías y productos frescos.
El pasado jueves, la Consejería publicó una orden por la que se modifica el calendario de domingos y festivos en los que se permite la apertura de comercios en toda la región, alteración debida a la situación de estado de alarma y por la cual se dejan en suspenso esas dos de las doce jornadas anuales.
Rojas, que se enteró de este cambio por los medios de comunicación, indicó que se han tenido que redoblar esfuerzos de personal y logística. «Todos los supermercados teníamos ya todo preparado para abrir hasta las 15.00 horas los dos festivos y de esa manera que la población no se concentrase entre martes y miércoles y el sábado», manifestó el responsable de E.Leclerc, quien aseguró que ayer por la mañana las colas ya eran inmensas y esperan aún mayor afluencia de gente el sábado.
 «De esta forma se provoca un embudo, es lo mismo que si en una autovía de cinco carriles se cierran cuatro de golpe, pero bueno saldremos de ésta como podamos». El problema, añadió, «no es que el personal tenga que trabajar más, que está preparado para eso, es el control del aforo y de que la gente espere tanto tiempo expuesta».