El turismo y el ecoturismo aplauden la regulación del sector

A. Criado
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Además de ventajas fiscales y acceso a crédito, el sector reclamará al Gobierno campañas de promoción que incentiven el turismo rural y de interior para paliar los efectos de la crisis

El turismo y y ecoturismo aplauden la regulación del sector - Foto: Tomás Fernández de Moya

El Diario Oficial de Castilla-La Mancha publicó hace unos días el decreto de la Consejería de Economía, Empresas y Empleo por el que se regula el turismo activo y el ecoturismo en toda la región, con más de medio centenar de actividades contempladas. Son, en concreto, un total de 49 actividades las contempladas en el apartado de turismo activo y una decena más consideradas como ecoturismo.
Tanto  los presidentes de la Asociación Nacional de Empresas de Turismo Activo (Aneta) y de la Asociación de Ecoturismo en España, los ciudadrealeños Óscar Santos y Jesús Pozuelo, respectivamente,  valoran la aprobación de este decreto que es «pionero» en España y que actualiza la normativa de un sector (la última databa de 2005) que ha evolucionado mucho y que tiene un enorme potencial en la provincia de Ciudad Real, que cuenta con dos parques nacionales, dos naturales y otros espacios protegidos de gran valor.
Ambos coinciden en que era un paso «necesario» para regular la formación que precisan los monitores y también para la regulación del ecoturismo (con más presencia en la provincia que el turismo activo). «Aquellas empresas que están trabajando en este sector tienen muchas posibilidades y esta normativa les ayudará a posicionarse mejor», sentencia Óscar Santos en unos momentos en el que las empresas de turismo activo y ecoturismo de Castilla-La Mancha, alrededor de 150, perderán entre «un 70 y un 80 por ciento de sus ingresos anuales» debido a la crisis sanitaria del coronavirus, ya que su principal periodo de actividad se extiende de marzo a junio, con la salvedad de aquellas que operan en zonas acuáticas, como el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera.
En este contexto, además de beneficios fiscales y acceso a líneas de crédito, el sector solicitará a la Secretaría de Estado de Turismo que ponga en marcha campañas de promoción que incentiven el turismo rural y de interior entre los españoles.
Así lo avanzan a La Tribuna tanto Santos como  Pozuelo, que hacen hincapié en que al sector le espera «un año muy duro por delante», ya que la mayoría de estos negocios en la región son familiares, «pymes y microempresas que son las que peor lo van a pasar» y que si se acogen a las líneas de crédito que facilita el Estado, «será sólo para conseguir liquidez y endeudarse para seguir adelante», apunta Pozuelo, que ostenta también la presidencia de la Asociación Turística Tablas de Daimiel y es el gerente de la empresa Destinos Manchegos.
Considera que las medidas adoptadas hasta el momento por el Gobierno central son «flojas» y no ayudarán a paliar las pérdidas del sector. En este sentido, el empresario daimieleño señala que las asociaciones nacionales de empresas de ecoturismo y turismo activo están analizando los datos del mes de marzo para elaborar un informe del impacto económico de esta crisis sanitaria.
En una línea similar se expresa Óscar Santos, que afirma que la supervivencia de este tipo de empresas dependerá de «la rigidez de sus estructuras». «Hay negocios que inevitablemente van a tener que cerrar y el miedo que tenemos es que cuando caes, en este sector es muy difícil volver al punto en el que estabas», apostilló.
El gerente de la empresa Tandem y también presidente de la Asociación de Empresas de Turismo Activo de Castilla-La Mancha subraya que el sector «acusa mucho la estacionalidad tan marcada de la región», que encorseta el mayor volumen de negocio desde el final del invierno hasta el principio del verano. «Es difícil, por ejemplo, que a alguien le apetezca hacer una ruta de senderismo o en bicicleta a 40 grados», apostilla para insistir que este año ya será imposible revertir esta situación cuando se levante el estado de alarma y el país vaya volviendo poco a poco a la normalidad.
Explica que de marzo a junio, además de los numerosos clientes que contratan sus servicios durante los puentes de San José y mayo y la Semana Santa, las empresas de turismo activo y ecoturismo trabajan mucho con los centros educativos de la provincia. «Todas las reservas se han cancelado, salvo algunas, las que menos, que se han aplazado para más adelante», enfatiza.