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Suspenden un juicio ante declaración de una menor en su casa

Pilar Muñoz
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La Audiencia Provincial de Ciudad Real ha tenido que suspender la vista oral al no encontrarse la menor víctima de abusos sexuales en sede judicial para declarar por videoconferencia y también porque la fiscal ha solicitado otra prueba testifical

El abogado José Enrique Rodríguez, delante de la sala de vistas donde estaba previsto que se celebrara el juicio por un delito de abusos - Foto: Tomás Fernández de Moya

El juicio por abusos a una menor que estaba previsto celebrar esta mañana en la Audiencia Provincial de Ciudad Real se ha tenido que suspender porque la videoconferencia con la víctima en su país de origen no reunía las condiciones ya que no estaba en sede judicial y también porque la fiscal ha solicitado otra prueba testifical. 

El juicio se celebrará cuando se hayan resuelto estas circunstancias y pueda declarar la menor por videoconferencia a través del conducto normal y ordinario, ha precisado a este diario el abogado José Enrique Rodríguez, que se ha hecho cargo de la defensa del encausado.

La Fiscalía pide una condena de siete años y once meses de cárcel para el acusado, un hombre de 33 años, de origen colombiano e iniciales D. V. G. De forma provisional, la fiscal del caso le acusa de delito continuado de abuso sexual, otro de  'Child Grooming' y un tercero de exhibición de material pornográfico a la menor que tenía entonces once años. 

Los hechos ocurrieron en Tomelloso cuando el acusado empezó a compartir en otoño de 2019 una vivienda con una mujer, con la que no tenía tener relación sentimental alguna, y su hija. Según la acusación pública, aprovechando que vivían en el mismo domicilio inició un acercamiento a ella y, siendo conocedor de su edad, fue ganándose su confianza para posteriormente comenzar a abusar de la niña cuando la madre no estaba en casa, haciéndole creer que estaba enamorado de ella y que eran pareja. La besó y sometió a tocamientos y también le envío vídeos suyos de contenido sexual por Whatsapp y le pidió a ella que hiciera lo mismo. Al menos, según la fiscal, le mandó diez videos de esta naturaleza y dos fotos de su pene, tras pedirle que borrase después conversaciones y el material. La Guardia Civil pudo recuperar del móvil de la menor diez vídeos del acusado y varias fotos, y catorce vídeos de ella.

La fiscal pide una pena de cinco años de cárcel por el delito continuado de abuso sexual, un año y seis meses más por un delito de 'Child Grooming' y otros diez meses por el de exhibicionismo. 

En concepto de responsabilidad civil, solicita que indemnice a la menor en la cantidad de 6.000 euros por el daño y secuelas causadas.