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José Manuel Patón

LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Nos falta un himno

19/01/2022

España no es una chatarrería ideológica ni política, ni está en desguace, ni se cae. La España actual es una España brutalmente potente, con una democracia tan cojonuda como cualquier democracia Europea, hecha sobre el cadáver del comunismo al que fuimos los primeros de darle en el hígado, aunque imperfecta, porque sigue habiendo muchas diferencias económicas y mucha gente que lo pasa mal e incluso con hambre. Los derrotados quieren aparentar que se avergüenzan de la historia de España pero esta España nuestra como decía Cecilia, o la España camisa blanca de Ana Belén, de sabor a sangre y a sudor, del romántico Sabina y su tótem José Tomás en los toros, esa España de Serrat de subir al madero, de Don Guido, o de Machado de Sevilla a Soria recorrido, ya antaño echó al Islam y creó a un Cervantes, a un Lope de Vega y se recorrió la pintura desde Velázquez a Goya, escribió aquella música de Manuel de Falla o rezó al caminar sin sandalias de San Juan de la Cruz.
Esta España sigue existiendo, los fracasos son una estupidez, todo el mundo fracasa, y España perdió las colonias y Cuba, y la gente que quiere hundirla solo ve los episodios pesimistas, pero Francia, Alemania o Inglaterra también pasaron el sarampión,  y se hundieron y si no que se lo digan a los habitantes de Dresde o de Londres después de la segunda guerra mundial.
¿Pero cuál es la diferencia? Que la Inglaterra de los aliados y la Francia de París le ganaron la partida a la Alemania de Hitler y a la Francia de Vichy, que tantos judíos entregó a los alemanes. España no entregó a judíos aunque parecía estar con Alemania en la superficie. La España que conocemos no es en modo alguno un fracaso, es el renacimiento del éxito, y cuando se crece te duelen los huesos.
La España actual no es la España de Franco, ni de José Antonio, ni de Azaña, ni de Legrín, ni de Largo Caballero. Es una serpiente que ha mudado la piel en el 78, nieta de Albeniz o de Goya, de Alfonso X o de Clarín, hija de la selección nacional, de las grandes empresas que hacen el canal de Panamá, del primer país del mundo en trasplantes, es la España del segundo piloto de la historia de Fórmula 1, Alonso, de los rallies de Carlos Sainz, de los Ángel Nieto, la España de Nadal, de la Gemma Mengual, de Cela, de Picasso de Miró y de Dali, la de Julio Iglesias y de José Manuel Soto, de Bosé, de Víctor Manuel y el refugio de Alaska y los Pegamoides, y de tantos otros que no tendría sitio en un libro entero para poner sus nombres.
La España actual es sólida, y detrás de todos los héroes hay un gran personaje y detrás de todas las leyendas hay alguien legendario que las ha hecho posibles como dice Chani en el libro de Cabeza de Vaca, y no nos las van a quitar los que quieren que nos peleemos entre nosotros, los que quieren que sea más pobre para que el hambre genere la violencia de los semáforos de México o nos haga narcotraficantes como en Venezuela, solo nos falta un himno como la Marsellesa o la Internacional, porque hemos estado tan ocupados con nuestra historia que no nos hemos parado a hacerle una canción.