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"¿Y qué mejor que rehabilitar el edificio de la Cruz Roja?"

H.L.M.
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Tras la presentación de las obras del palacete de la Cruz Roja el pasado viernes, la consejera expone algunas de las claves de la reforma y de lo que van a suponer las oficinas de atención a víctimas de agresión sexual, que se ubicará en este espacio

"¿Y qué mejor que rehabilitar el edificio de la Cruz Roja?" - Foto: Rueda Villaverde

El palacete de la Cruz Roja es uno de los elementos de patrimonio que con más cariño han defendido los ciudadanos. El edificio es un símbolo, por este motivo, que se resignificará al restaurarlo para atender a las víctimas de agresión sexual. Será uno de los cinco centros que la Junta de Comunidades abrirá en la región y cuyo objetivo es atender a las mujeres víctimas en la actualidad o en el pasado, hayan denunciado o no.

Ciudad Real y Castilla-La Mancha va a ser pionera en atender a las víctimas de agresión sexual, ¿por qué se ha centrado la región en esta cuestión?

Ya llevamos cinco años con un programa de atención psicológica, Contigo, en el que atendemos a mujeres que han sido víctimas de violencia sexual, ya sea en la actualidad o cuando eran niñas o jóvenes. Este programa se ha ido consolidando e incrementando el número de mujeres que atendemos. Somos conscientes de que en el recorrido de recuperación, lo más necesario es la atención psicológica y un buen asesoramiento jurídico. Hay algunos casos incluso que necesitan atención social por las circunstancias en las que se producen. Todo eso nos ha hecho marcarnos un objetivo que es tener centros de atención integral, donde empezarán con atención psicológica, en un periodo breve de tiempo, habrá orientación jurídica y no descartamos en un futuro tener asistencia legal gratuita y tener atención social. Queremos que haya alojamiento, porque hay agresiones que se producen en el domicilio y esa mujer tiene que irse , inmediatamente, para ser protegida.

¿Por qué el palacete?

Se trata de aunar dos símbolos importantes. Por una parte, está la preservación del patrimonio de Ciudad Real, un símbolo característico y emocional, como es el palacete y que parecía que no iba a tener ninguna función. Por otra parte, está la justicia social que tenemos con esas mujeres, que durante demasiado tiempo se han escondido, que tienen miedo a denunciar y a ser señaladas con el dedo. Desde el Gobierno queremos ayudar y que no se oculten por más tiempo.

Al poner la oficina en este edificio, ¿no hay contradicción con aquellas mujeres que quieran privacidad, que no se les signifique?

La intimidad siempre se va a preservar, pero queremos que las mujeres sepan dónde está el recurso. Los centros de la mujer están muy consolidados, tienen 20 o 25 años, se sabe dónde están y se sabe que existe el recurso. En el asunto de las violencias sexuales creemos que hay muchas mujeres que no acuden a nuestros servicios porque no saben que los tenemos.

Como el Contigo, por ejemplo...

Por ejemplo, donde nos llegan mujeres derivadas de los centros de la mujer y creemos que es importante que las mujeres vean que no tienen nada que esconder. Una mujer puede ir a ese centro a mil cosas. Uno de los grandes hándicap que tiene una mujer víctima de agresiones sexuales es que la pueda señalar con el dedo; casi siempre se pone en duda el testimonio de la víctima y se cuestiona. Es bastante recurrente preguntar qué hacía allí, por qué había bebido... Siempre nos hacemos preguntas sobre la víctima. Hay que dejar de hacerlas, y plantearlas en torno al agresor. Ellas no tienen nada que esconder.

Ahora mismo, no somos de las regiones con más denuncias por violación, ¿qué impacto puede tener un centro como este en los datos, al ahondar en la pérdida del miedo a denunciar?

Tendrá un impacto positivo, aunque no lo podamos medir hasta que no pase un tiempo funcionando y veamos la evolución. Pensamos que tendrá un efecto positivo al saber que hay ayuda y que va a haber alguien experto que va a ayudar en la denuncia, si se hace, o que si se necesita solo una atención psicológica se va a tener. Ya digo que hay mujeres que están viniendo a nuestro programa y que fueron agredidas en la infancia y es en la adultez, cuando tienen unas heridas tan brutales que necesitan ser atendidas de ese bloqueo emocional.

¿Cómo se llegó al palacete y se decidió que era este el edificio correcto?

Empezamos a buscar locales, pero no encontrábamos. Queríamos que fuera un espacio digno, que estuviera en el centro y un día pensamos en el edificio de la calle Postas y en el de la Cruz Roja. Fuimos a verlos el presidente de Diputación y algunos técnicos de la Junta. Primero fuimos a ver el edificio de calle Postas, pero era imposible, porque no podía asumir presupuestariamente ese edificio. A bote pronto costaría cinco o seis millones de euros el rehabilitarlo. Al final vimos el de Cruz Roja y quedé enamorada. Pensé que había dinero para rehabilitarlo y había mucha insistencia por parte de Pilar Zamora en recuperarlo y no ha cejado en el empeño tampoco la nueva alcaldesa, Eva. Además, se conjugaron los astros, porque los fondos de esta inversión son del Mecanismo para la Recuperación y la Resiliencia, fondos europeos y esta inversión la podemos acometer ahora, no hemos podido antes. Hay fondos, hay una necesidad y un edificio que rehabilitar y qué mejor que rehabilitar el edificio de la Cruz Roja. En todas las provincias vamos a intentar rehabilitar edificios antes que comprar o construir de nuevo. Consideramos que es una manera en la que hay que afrontar ahora las infraestructuras siempre que se pueda.

¿Qué se encontró al ver el edificio?

Un espacio muy deteriorado y muy sucio. Se limpió en seguida, había mucho excremento de paloma, porque como se derruyó parte de la cubierta y quedó con una chapa, no estaba bien protegido. Lo limpiamos y nos pusimos a trabajar con los técnicos en el diseño. En esto llevamos trabajando mucho tiempo, pero no hemos querido anunciarlo hasta que no hubiera riesgo de que no fuera una realidad, porque puede haber imprevisibles. No queríamos hacer el anuncio, ya que ha sido un edificio que ha sufrido muchas vicisitudes y frustraciones en la ciudad y no queríamos anunciarlo de forma precipitada. Lo hemos hecho cuando estaba muy consolidada la idea. Por este motivo me sorprende la actitud del candidato del PP, Francisco Cañizares, quien dice que la obra no se va a hacer. Yo digo a la ciudadanía que sí se va a hacer, ya hemos solicitado la licencia urbanística y la licencia de obras. Es una obra que se va a hacer rápido porque es de urgencia. El PP se tendría que callar y ser prudente, porque hay que recordar que el palacete de Cruz Roja iba a ser derruido porque Rosa Romero como alcaldesa y Cañizares como concejal autorizaron ese derribo, se paralizó gracias a la Junta, que actuó para protegerlo y después para comprarlo y cuando llegó el PP al Gobierno regional lo subastó cuatro veces, afortunadamente nadie pujó, e intentó meter en la cárcel a las tres personas que articularon la compra del palacete y lo salvaron de la demolición. La gente fue muy valiente y se movilizó, pero solo la administración regional actuó, pudo comprarlo el Ayuntamiento y no lo hizo, y ahora, gracias a que tenemos ese bien, acometemos esta obra.