El Ayuntamiento reducirá por tercer año la cuota del agua

Hilario L. Muñoz
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La medida afectará a todos los usuarios para cumplir con una moción de 2018

El Ayuntamiento reducirá por tercer año la cuota del agua - Foto: Tomás Fernández de Moya

La Concejalía de Hacienda ha comenzado el proceso, por tercer año, para reducir la cuota fija del suministro de agua a todos los vecinos. La propuesta busca que el recibo del agua no suba acorde con el IPC, un 0,8 por ciento, tal y como viene por contrato para mejorar las el ciclo del agua de la capital y que sea el Consistorio quien asuma este incremento. Se trata del tercer año que se aprueba esta propuesta después de que en el año 2018 se acordara una moción presentada por Ganemos en el Pleno y en la que se solicitaba que, para la defensa del derecho universal al agua potable y al saneamiento, se iniciaran los trámites para reducir la cuota fija a fin de que los aumentos previstos en el contrato no repercutieran en la factura del agua y no los tuvieran que asumir los vecinos.
El primer año de esta medida, en septiembre de 2018, implicó una reducción de la cuota fija de 0,43 euros, en 2019 fue de 0,54 y en 2020, aunque no hay cifras concretas, podría situarse en torno al medio céntimo. El IPC fue del 0,8 por ciento lo que equivale a uno 50 céntimos en el recibo anual del agua.
«Se trata de reducir el equivalente a lo que supone el IPC del alcantarillado», explicó el edil de Hacienda, Nicolás Clavero, de tal modo que se trata de «compensar» el precio global del recibo y que no se suba. Clavero argumentó que el proceso se encuentra a su inicio, se ha comenzado con la Consulta Pública, lo que implica que hasta el 5 de febrero se podrán presentar propuestas a la Concejalía sobre el cambio de la ordenanza, y mientras se pedirán los informes oportunos a Aquona. La empresa tiene que hacer un cálculo del número de abonados, más de 46.000, lo que implica el aumento del recibo, una cuantía que suele ser de entre 20 y 30.000 euros al año, y este volumen es el que se divide entre el número de usuarios para dar la reducción concreta en el recibo y cuyo pago asume el Ayuntamiento. Este cálculo se hará durante «el proceso del expediente». Clavero explicó que la aplicación del cambio en la ordenanza se hace con carácter retroactivo, con aplicación desde el 1 de enero, por lo que se aplicará desde el primer recibo del año, el correspondiente al primer trimestre.
De cara al futuro, Clavero argumentó que «hay un compromiso político» de modificar la tasa de esta manera para que el recibo del agua no suba a los vecinos con la intención de mantenerlo en la legislatura.