El botellón responde

Diego Farto
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Los jóvenes que se dan cita junto a la carretera de Puertollano consideran que plantear una alternativa debe pasar por consultarles y creen que si se consigue eliminar en el Quijote Arena, acabará por instalarse en otra zona de la ciudad.

Botellón en las inmediaciones del estadio Quijote Arena. - Foto: Pablo Lorente

Los jóvenes que acuden al botellón que se desarrolla durante los días de feria en las inmediaciones del Quijote Arena dudan de que el Ayuntamiento sea capaz de conseguir eleminar este tipo de ocio, y en cualquier caso plantean que para cualquier alternativa, los primeros a los que deberían preguntar los responsables municipales es a los propios jóvenes.
Mientras los componentes de los diversos corrillos conversan entre ellos, preparan sus mezclas o se interesan por comunicar con el grupo vecino, además del vallado que delimita la zona de aparcamiento de la instalación deportiva, la Policía Local ha colocado dos hileras de conos que reducen a un sólo carril el tráfico en la carretera de Puertollano, donde también se están realizando controles.
El despliegue se completa con la carpa instalada en un extremo del recinto por la Concejalía de Igualdad de Género, donde representantes de las asociaciones Wado, Aproi y Usawa, facilitan información frente a situaciones de violencia de género y LGTBI-fobia y ayudan a organizar grupos de chicas para que no regresen solas a sus barrios.
Entre los jóvenes, el ciudadrealeño Chema Flores contesta a los mensajes que se envían desde el Ayuntamiento de Ciudad Real, en el sentido de que desean acabar con el botellón. Flores dice que «si lo hacen tendrán que buscar una solución para que los jóvenes puedan seguir disfrutando de la feria», puesto que desde su punto de vista no hay alternativas y si las buscan, «lo primero que tienen que hacer es preguntar a los jóvenes qué nos gusta», y recuerda que hace un tiempo se quiso cambiar las casetas, se preguntó al público «y a lo mejor a los jóvenes nos gusta que se pongan casetas más pequeñas».
A la hora de justificar su presencia en la explanada vecina al Quijote Arena Flores coincide con otros de los presentes como Carlos Álvarez y Bárbara Solana, ambos de Almagro. El primero de ellos detalla que su programa en la feria de Ciudad Real es «venir primero al botellón y luego a la carpa de las casetas». Sus jornadas preferidas son las de viernes y sábado, «cuando viene la gente de otros pueblos», en lo que también incide la amiga que le acompaña, que también gusta de acudir en la jornada del 14 de agosto para contemplar el cobetazo y la cabalgata.
Solana detalla que ‘el atractivo’ del botellón es que «conoces gente nueva, te relacionas un poco, yo que soy de Almagro me encuentro con gente que son de los pueblos de alrededor, que no siempre veo y así estamos en contacto».
En cualquier caso, los tres señalan que cualquier intento de acabar con el botellón puede acabar con que «surja en otra parte».
Ajenos a este debate están los voluntarios que atienden la pequeña carpa que busca prevenir ante agresiones sexistas y homófobas, instalada por la Concejalía de Igualdad. Vanessa García, de la Asociación Aproi, comentaba en la madrugada de ayer que «hasta el momento no ha habido ninguna incidencia». Además varias jóvenes se acercaron en demanda de información «por si pasara algo». García insiste en buena respuesta «a la nueva inciativa para que las chicas que quieran se apunten y organicemos patrullas que van en la misma dirección para que no vayan solas», con un par de grupos formados.
En este sentido, su compañera Clara Lozano comenta que «estamos dando vueltas por la zona del botellón por si hay algún tipo de incidencia o si alguna chica necesita ayuda», en ese caso, pueden avisar a la Policía Local.