Galgos, residencias y dos meses de cuarentena

Hilario L. Muñoz
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2019 deja historias animales como la de Lucky, un galgo cuya muerte conllevará un cambio de protocolo; la de Alice y su estancia en Carrión; o la de cada gato que espera su nuevo hogar

Galgos, residencias y dos meses de cuarentena

Cada año hay un puñado de historias animales que contar y que se encuentran detrás de las cifras de adopciones. Se trata de casos de éxito y de fracaso que marcan el día a día de las entidades que trabaja en esta atención de los animales en la capital y en la comarca. 
«Uno de los casos más duros de este año ha sido el galguito Lucky, que la policía dejó en una caja a la intemperie en la protectora  una de estas noches de invierno que estaba helando y cuando fuimos a por el estaba prácticamente muerto, no tenia apenas temperatura y era un saco de huesos», explicó la presidenta de La Bienvenida, Sara López. El perro estuvo «ingresado con transfusiones y en tratamiento» pero falleció a los pocos días. Con todo, su caso conllevará una revisión  de los protocolos  para remarcar como se debe intervenir en ciertos casos y remarcar la necesidad de llevarlo al veterinario, no a las instalaciones de la organización. 
En el lado contrario se encuentran historias como la del boxer Teo que fue rescatado hecho un saco de huesos por las integrantes de ASA Animalista o de ‘Alice’, una perra que participa en un proyecto pionero de perro residencial que solo existe en Toledo y en Carrión de Calatrava. Esta perra está en acogida en una residencia de ancianos de este municipio y, en caso de que algún familiar de residente quiera adoptarla y sea apta podrá hacerlo momento en que «el puesto de Alice lo ocuparía otro perro con las mismas características, tranquilo, cierta estatura y peso», explicó Caridad Villajos, presidenta de la organización. La iniciativa se realiza con ENOC, la entidad que gestiona la residencia. 
adopción. Para que un rescate tenga una historia feliz es necesario una adopción para lo que hacen falta una serie de características. La más llamativa es quizás la cuarentena que todo gato debe pasar en una casa de acogida de Gatómicas y que implica que, durante 20 días, no se de en adopción hasta no saber si presenta signos de alguna enfermedad que pueda transmitir a otros animales. «Hay casas de acogida especializadas en la cuarentena», explicó la presidenta Isabel Peco, quien indicó que a este aspecto en Gatómicas siempre suman un mínimo de dos meses antes de dar el animal, «no se entrega más pequeño en adopción». 
Mientras, La Bienvenida apunta que hay personas que les tachan poner «muchos problemas para adoptar». «A lo mejor perdemos adopciones por eso pero cerrar una adopción conlleva mucho trabajo  como el cuestionario, la visita pre adopción para conocer la vivienda y el entorno donde estará el animal y un seguimiento constante», dijo su presidenta. «Estamos hablando de dar una vida de un animal que ya ha pasado por un abandono a una persona o familia y para ello tenemos que asegurarnos al 100% de que esa familia va a ser la adecuada».
Este método de adopción es similar al que ocurre con patos, cobayas, tortugas, conejos... por ASAAnimalista y que «tienen el mismo protocolo» de cara a encontrar una familia, que, en su caso, ocurre por la vía de las redes sociales.