El 'alma' del museo

Ana Pobes
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El Museo Nacional de Teatro adopta medidas de seguridad frente el COVID guardando los folletos y dando paso al código QR. Reabrirá sus puertas con 'Fragmentos del Alma', una pieza única de Juan Gómez-Cornejo

El ‘alma’ del museo - Foto: Rueda Villaverde

La pandemia del coronavirus no ha impedido que el Museo Nacional de Teatro de Almagro se haya mantenido vivo. No solo en su interior, donde se ha estudiado y ultimado todas las medidas de limpieza e higiene para garantizar la seguridad de trabajadores y visitantes para su próxima reapertura, prevista para la segunda semana de julio, sino también en el plano cultural, ámbito para el que se están fraguando ya varios proyectos como nuevas exposiciones que pronto verán la luz.

En el Museo se ha cambiado casi todo para que nada cambie. La puerta principal ha pasado a ser corredera, los dispensadores de gel hidroalcohólico dan la bienvenida al visitante, quien entrará por una puerta y saldrá por otra distinta en un recorrido señalizado en todo momento por una flecha roja. En el cajón se han guardado todos los folletos y audioguías para dar paso a códigos QR y a sensores de movimiento. Esas son las nuevas normas pensadas para evitar contagios en un espacio cuyo aforo se ha reducido a la mitad, es decir, si antes entre las tres salas podían estar 100 personas, ahora solo 50.

Todo se ha estudiado al detalle en un espacio en el que se ha intensificado el plan de limpieza e higiene, basado en los criterios establecidos por el Instituto del Patrimonio Cultural, y se han eliminado lugares que podrían ser focos de infección, como cortinajes o asientos de terciopelo de las diferentes salas. Se ha cuidado minuciosamente cada pieza y rincón de un lugar dedicado a la cultura y al teatro español que se inauguró en el año 1924. Decenas de medidas que han conllevado un importante esfuerzo económico y también grandes dosis de dedicación y trabajo. «La pandemia ha sido un punto de inflexión para realizar iniciativas pensadas pero que al final no se llevaban a cabo. Esto nos ha obligado a acelerar este proceso, lo que demuestra que en estos meses de cierre los museos han seguido vivos», manifiesta con satisfacción la directora del Museo Nacional de Teatro, Beatriz Patiño.

El ‘alma’ del museoEl ‘alma’ del museo - Foto: Rueda Villaverde

En el calendario, marcado en rojo, la segunda semana de julio, fecha de la reapertura al público, que se encontrará, además, con una pieza única bajo el nombre de Fragmentos de Praga, del valdepeñero Juan Gómez-Cornejo. «Una pieza que como él dice, le salió del alma y con la que quería crear sentimiento», comenta Patiño, quien señala que era necesario crear un espacio «para que poder transmitir al visitante ese sentimiento que ha creado el premio Nacional de Teatro a través de una pieza de arte espectacular».

Y el reto se ha cumplido con creces. Una especie de ‘caja’ «que te envuelve», continúa explicando, con el que el diseñador de iluminación de teatro, danza y ópera valdepeñero crea en homenaje a Tomaž Pandur, dramaturgo y director de escena esloveno que falleció en 2016 durante un ensayo. Gómez-Cornejo le rinde de esta forma un reconocimiento con todas las obras en la que han trabajado juntos. «En el año 2005 coincidí por primera vez con Pandur en Infierno, la divina comedia, un proyecto tan difícil como atractivo. Este fue nuestro primer trabajo juntos. A partir de ahí, nuestras colaboraciones se sucedieron durante diez años dentro y fuera de España», reza un pequeño cartel bajo la música de Mozart. Esta obra de arte, recuerda Patiño, estuvo expuesta en la Iglesia de San Agustín de Almagro durante la pasada edición del Festival Internacional del Teatro Clásico, pero Gómez-Cornejo «pidió al Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música que lo cediera al Museo Nacional».

Novedades e iniciativas que esperan la llegada de los primeros visitantes tras el estado de alarma en un espacio por el que pasan al año unas 45.000 personas, cifra que este 2020, como consecuencia del coronavirus, serán inferiores, por lo que para incentivar al público se ha ampliado el horario y la entrada es gratuita.

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