scorecardresearch
Fernando Lussón

COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Sentido común

30/12/2021

Cabía la posibilidad de que el presidente del Gobierno utilizara su resumen del año para realizar el primer mitin del nuevo ciclo electoral que se pone en marcha y que concluirá con la celebración de las elecciones generales a finales de 2023, un compromiso que ha reafirmado.  Pero Pedro Sánchez apenas se ha referido a los proyectos de futuro para centrarse en la defensa de lo realizado, sobre todo para poner en valor el acuerdo sobre la reforma laboral con los sindicatos y los empresarios de la que afirmó que trasciende los posicionamientos ideológicos y en la que alabó su actitud por anteponer los interese generales a los particulares.   

Ni tan siquiera fue muy duro con el Partido Popular al que no citó en ninguna ocasión, pero si dejó traslucir su crítica cuando la expresión que más veces repitió en su intervención fue la apelación al "sentido común". Un sentido común y un sentido de Estado de los agentes sociales y económicos que echaba de menos en la oposición. Sentido común para que los socios parlamentarios del Gobierno apoyen la reforma laboral acordada con los agentes sociales por su carácter transversal; sentido común para que la extensión de la vacunación –"un éxito de país"- siga siendo el mejor instrumento para luchar contra la pandemia; y    sentido común en Cataluña para que se ponga el foco en atajar la pandemia y la recuperación económica, con el compromiso de que la mesa de diálogo se reunirá –aunque no precisó la fecha-, frente a la demanda de resultados tangibles en la solución del conflicto que ha planteado Pere Aragonés.  

El presidente del Gobierno tampoco se presentó como el líder soberbio que a veces aparece en sus intervenciones públicas y por el contrario se deshizo en agradecimientos a quienes han permitido el desarrollo de las políticas progresistas que considera que han dado un "impulso reformista y modernizador", que con un punto de optimismo dijo que constituían reformas estructurales con ánimo de perdurar en el tiempo, porque las leyes que ha sacado adelante han sido producto del diálogo y la negociación con numerosas fuerzas políticas. Optimismo a pesar de que el líder de la oposición, Pablo Casado, ha presentado una enmienda a la totalidad de los acuerdos alcanzados y leyes aprobadas que está dispuesto a modificar en cuanto que llegue al Gobierno.  

EL Gobierno ha llegado al ecuador de la legislatura que ha estado marcada por la pandemia, lo que le ha servido a Pedro Sánchez para establecer un paralelismo sobre la distinta forma en la que se puede afrontar una crisis, bien con restricciones y recortes de derechos y libertades como en la crisis financiera; bien con avances sociales –escudo social, Ingreso Mínimo Vital, ley de eutanasia- y con recuperación del empleo –la recuperación económica va más lenta- de forma más rápida.     

Pedro Sánchez ofreció un balance del año con un cierto perfil bajo, en el que las llamadas al consenso, el diálogo como forma de actuar en política y las alabanzas, incluida la de Yolanda Díaz, que será su oponente en las elecciones, prevalecieron sobre las críticas. Incluso mostró su resignación a que el CGPJ siga sin ser renovado, al considerar "altamente improbable" que el PP aceda a levantar el bloqueo que mantiene y a cumplir ese mandato constitucional.