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Los infractores reincidentes al volante pagan con la cárcel

Pilar Muñoz
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Cerca del 82 por ciento de los hechos delictivos de tráfico se resuelven por la vía de juicios rápidos en una semana, indica el fiscal delegado de Seguridad Vial

Imagen de archivo de un accidente ocurrido en la provincia. - Foto: EMRGENCIA

El fiscal delegado de Seguridad Vial, Jesús Gassent, advierte de que la conducción sin permiso de conducir de forma reiterada se paga con penas de cárcel como también bajo los efectos del alcohol y las drogas. Del mismo modo, avisa que la Fiscalía ya ha formulado acusación por el uso del teléfono móvil al volante, una conducta reprobable que se ha incrementado de forma preocupante y que puede causar resultados lesivos para el conductor infractor y aquellas otras personas con las que se cruce. El fiscal Gassent hace estas advertencias a la vista de los datos del último ejercicio con un «incremento  apreciable» en el número de acusaciones, en su mayoría por conducir bajo los efectos del alcohol, rebasar el límite de velocidad permitido, circular sin permiso o de forma temeraria. En un año se ha pasado de 698 acusaciones por delitos contra la Seguridad Vial a 991, si bien es cierto que el fiscal delegado de esta materia se muestra cauto porque algunos procedimientos se arrastran de 2020 con tres meses de confinamiento por la pandemia que también paralizó la Justicia. No obstante, 2021 ha sido el año con mayor  número de delitos contra la Seguridad del Tráfico, aunque de alguna manera se ponga en relación con asuntos que se arrastran  de 2020. Aun así no se puede obviar que de 753 hechos delictivos al volante calificados en 2017 se ha pasado a 991 en 2021. La conducción bajo los efectos del alcohol o sin permiso de circulación siguen ocupando los servicios de guardias. De hecho, en la Fiscalía de Ciudad Real se han situado prácticamente en primer lugar, desbancando a robos y hurtos. En este contexto, el fiscal delegado de Seguridad Vial indica  que en el último año se ha registrado la cifra más alta de acusaciones por delitos de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas. La media del periodo analizado se sitúa en 434 hechos delictivos de esta naturaleza calificados al año, elevándose a 524 en 2021. De hecho, suponen «un porcentaje muy importante» en relación a los delitos que se tramitan por juicio rápido. De las  991 acusaciones formuladas por los fiscales, 810  se resolvieron vía juicio rápido, es decir un 82%, mientras que las otras 181 restantes fueron por procedimiento ordinario.

La mayoría de los delitos contra la Seguridad del Tráfico se ventilan en juicios rápidos porque son de tramitación sencilla, no requieren de una instrucción compleja. Por regla general son por circular ebrio o drogado, rebasar el límite de velocidad permitido, no tener licencia de circulación, daños materiales y lesiones. Estos hechos delictivos e incluso otros más graves se resuelven en una semana, algunos con sentencia de conformidad; otros acaban en un penal e incluso en la Audiencia cuando hay muertos.

Llegado a este punto, Jesús Gassent indica que hay tres tipos de penas a imponer: multa, cárcel y trabajos en beneficio de la comunidad. La prisión se reserva para los supuestos más graves como el accidente de Argamasilla de Alba con tres víctimas mortales y otros  tantos heridos de gravedad. Ocurrió en junio de 2021. El conductor acusado de provocar el accidente está en prisión. La causa está en fase de instrucción, a falta de informes de valoración de lesiones y por tanto no se ha formulado acusación ni petición de pena, pero podría ser la máxima por cada uno de los tres homicidios imprudentes, a los que se añadirían los delitos de lesiones y presunta conducción temeraria. También se está instruyendo el atropello en ronda de Calatrava.

Jesús Gassent, fiscal delegado de Seguridad VialJesús Gassent, fiscal delegado de Seguridad Vial - Foto: Rueda VillaverdePreocupa la conducción sin carné: un 39% más.

El fiscal delegado de Seguridad Vial expresa su preocupación por el número de personas que   circulan por las ciudades y carreteras de Ciudad Real sin licencia. Algunos son reincidentes con edades comprendidas entre los 30 y 40 años. De 294 acusaciones en 2017 por conducir sin licencia se ha pasado a 409 en 2021, un 39% más. 342 se han incoado por diligencias abiertas y 67 por procedimiento penal abreviado. En estos delitos hay «cierta reiteración en determinadas personas», indica el fiscal Jesús Gassent, tras remarcar que los reincidentes tienen pena de cárcel.

Penas de uno y hasta ocho años de cárcel.

Las penas de prisión en delitos contra la Seguridad del Tráfico son muy cuestionadas, sobre todo, cuando se ha producido un accidente con varios muertos. El fiscal delegado de Seguridad Vial de la Fiscalía de Ciudad Real considera que «son adecuadas» tras recalcar que en el Código Penal hay un amplio rango de penas de prisión en función de la gravedad. El tipo básico por imprudencia contempla penas de entre uno y cuatro años de cárcel y el agravado, cuando se produce la muerte de dos o más personas, permite poner la pena superior de cuatro a seis años de prisión e incluso hasta ocho.  

«Drogas y móvil en la conducción encierran un riesgo elevadísimo»

La conducción de un vehículo «requiere la máxima atención y cualquier cosa que suponga una distracción por mínima que sea encierra un riesgo elevadísimo, sobre todo cuando se circula por autovías, aunque la velocidad esté dentro de los límites legales», asevera el fiscal delegado de Seguridad Vial en la Fiscalía de Ciudad Real, Jesús Gassent, en relación principalmente al creciente uso del teléfono móvil al volante, pese a las campañas y agravar las sanciones y penas.  «Un descuido mínimo puede costar la vida» y está demostrado que el teléfono móvil al volante provoca accidentes que pueden tener graves consecuencias. El alcohol y las drogas son otros factores que influyen en la conducción y que están detrás de muchos accidentes.

En este contexto, el fiscal delegado de Seguridad Vial advierte de que ya han formulado acusación por el uso del teléfono móvil durante la conducción y también por drogas. Estos últimos casos son más complejos por las pruebas que hay que hacer. Tras el inicial test salivar, se recogen muestras de saliva si han dado positivo para enviar al laboratorio y una vez que se tienen los resultados se abren las actuaciones que pueden acabar en juicio por conducción bajo los efectos de las drogas. También se formula acusación tras un accidente grave y apreciarse signos claros de consumo de sustancias estupefacientes y haber sido causa del siniestro. Aunque la prisión se reserva para los supuestos más graves, estos conductores pueden igualmente acabar en la cárcel.