Recriminación de una familia a Callejas y éste se defiende

C. de la Cruz
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La familia de Eduardo Coronel censura que el diputado nacional hiciera referencia sin su consentimiento a la experiencia vivida durante la pandemia

Callejas: "No se nos puede criminalizar por decir la verdad"

La alusión del diputado nacional Juan Antonio Callejas durante la Comisión de Sanidad celebrada el pasado jueves ante el Congreso de los Diputados a la familia de Eduardo Coronel, que fallecía el pasado 27 de marzo a causa del coronavirus, recibía una crítica de su nieta en Facebook que era recogida en diversos medios nacionales. Callejas exponía ante el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que a Margarita Coronel, hija del fallecido, no se le había realizado ningún test a pesar de haber estado conviviendo con él en Villamayor de Calatrava, localidad en la que el diputado ejerce como alcalde.
En declaraciones a La Tribuna, Callejas señala que «llamé a Margarita cuando falleció su padre para preguntarle cómo estaba y qué necesitaba, y me dijo que quería que le realizaran el test». La propia Margarita Coronel corrobora este punto, pero el malestar con el diputado proviene del hecho de que «han cogido la historia de mi padre y la mía sin estar de acuerdo, no nos ha consultado y nuestra familia no tenía por qué salir en el Congreso». Margarita añade que, a pesar de haber estado con su padre, incluso en la habitación del Hospital de Puertollano desde el 25 al 27 de marzo, fecha esta última en la que falleció, «no se me ha realizado ningún test,  he estado 21 días en aislamiento en casa de mi padre siguiendo el protocolo médico por temor a contagiar a mi marido y a mis hijos». Con todo, subraya que «no es una cuestión política, el test no ha llegado ni de un partido ni de otro».
Por su parte, el diputado nacional del Partido Popular por la provincia de Ciudad Real, que remitió misivas al presidente del Gobierno de España y al consejero de Sanidad de la Junta de Comunidades de Castila-La Mancha reclamando una prueba para Margarita,  lamenta el «circo» generado en los medios nacionales y argumenta que «no se nos puede criminalizar por decir la verdad. Otra cosa ese que sea incómoda. Lo dramático es que a esta familia no se le ha hecho el test, como a otras muchas en la provincia. Es lo que yo quiero denunciar en el Congreso».