Bodas sí, pero no a cualquier precio

M. Sierra
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Las parroquias de Ciudad Real se quedan huérfanas de bodas. La mayoría de las parejas ha optado por aplazar a septiembre o a 2021

Bodas sí, pero no a cualquier precio - Foto: MIGUEL ÁNGEL VALDIVIELSO

La llegada de la pandemia dejó sin boda a decenas de parejas que llevaban meses de preparativos.  Según los planes de la desescalada, en la fase 2, a la que todavía tendrá que esperar la capital para llegar, parte de esas ceremonias que se vieron interrumpidas se podrían recuperar. Pero podrían hacerlo con ciertas restricciones por las que los novios no están dispuestos a pasar. Las parejas quieren su día especial, y eso no pasa por bodas cargadas de límites en las que no se pueda fugar un beso o un abrazo. Ni por ceremonias de menos de 50 invitados. Por todo eso, los templos de Ciudad Real se quedarán este año huérfanos de bodas, al menos hasta septiembre.        
La Catedral es uno de los escenarios más solicitados cuando se trata de perpetuar  una historia de amor en la capital. Desde allí confirman a La Tribuna que por el momento no hay bodas en la agenda. Las parejas, confirman al diario, han optado por aplazar la ceremonia, porque quieren una boda con todo lo que ello supone. Unas ya han fijado nueva fecha en el mes de septiembre, pasado el verano. Otras han preferido asegurar más y dejar su ceremonia para 2021, lo que llenará las agendas festivas del próximo año.
Lo mismo apuntan desde otro de los templos de Ciudad Real consultados por este diario, San Pedro, muy demandado por los futuros esposos. Según explicaba uno de sus párrocos a este diario hace unas semanas, todas las parejas que habían cerrado aquí su ceremonia han pedido aplazarla  en las mismas circunstancias, o dejándolas para después del verano o incluso para la siguiente temporada. Los hay incluso que han cancelado sine dia, dado que la pandemia ha traído, entre otras secuelas, una situación económica más difícil. Desde San Pedro incidían precisamente en eso, en lo mal que lo han pasado muchas de las parejas que tenían previsto casarse este año y que, además de quedarse sin su deseada celebración, han tenido que cancelar con pérdidas. Casarse sí, pero no a cualquier precio.