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El futuro del Distrito Universitario

Escolástico González
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El futuro del Distrito Universitario

Entre la puerta de Toledo y la puerta de Calatrava, a un lado y otro de rondas, se encuentra el distrito universitario de la ciudad. A un lado, el Rectorado, el Paraninfo y las facultades de Derecho y Ciencias Sociales;al otro lado de la ronda, el resto del campus universitario. Conectar e integrar ambas partes de la universidad ha sido una tarea difícil, imposible, por otro lado, al no existir una modificación del PGOU en los 30 años de vida desde la creación de la universidad. La ronda de circunvalación, y más en concreto las rondas de Toledo y Calatrava, han actuado a modo de barrera para separar ambas partes. Aunque aún hay tiempo y posibilidades. En la parte interior de rondas, la Universidad se construye dentro de un recinto vallado a modo de muralla, de hierro y hormigón, que delimita perfectamente los edificios universitarios del resto de la ciudad y deja una sola entrada a la misma por la parte de la ronda de Toledo frente a la calle Rosalía de Castro. Se aísla de la ciudad y no se conecta con las plazas que dan forma al Perchel, uno de los barrios más populares y antiguos de Ciudad Real. Se construyó en su mayor parte en lo que en su día fue el RAIL (Regimiento de Artillería de Información y Localización) y anteriormente hospital, intendencia militar, gobierno militar y las viviendas de oficiales, recientemente derribadas para convertirlas en nuevas edificaciones residenciales

En el lado opuesto, en el resto del campus, el diseño urbano es de integración. En la parte sur, el área polideportiva municipal y el viejo colegio universitario se dan la mano con las facultades, y en la parte norte el campus se asoma al parque de Atocha y a todo un entorno residencial de nueva construcción. La permeabilidad del campus, a un lado y otro de las vías del AVE, y la muralla del polideportivo municipal son las notas discordantes en un campus universitario que nace y se diseña para fundirse con la ciudad. 

Es muy posible que si no se remedia se pierda la oportunidad histórica de diseñar e integrar la universidad y la ciudad en sus tres partes: dentro y fuera de rondas. Es necesaria una visión del conjunto que contemple la Universidad, desde la puerta de la Mata con la escuela de Agrónomos, hasta la puerta de Toledo por el lado de rondas, pero también por la avenida de los Descubrimientos.

Ronda de Toledo y Universidad. La solución adoptada mediante un concurso de ideas de una nueva rotonda en la calle Calatrava, a la altura del viejo instituto Juan de Ávila, para uno de los accesos a la universidad, carece de imaginación para una integración de conjunto. Se ha optado por una sola rotonda para conectar Calatrava con López Bustos, quedando sin resolver la conexión del rectorado con el resto del campus y el tratamiento de la ronda de circunvalación desde la calle Calatrava hasta la Puerta de Toledo, una vez que desaparezca el actual parque de bomberos y las oficinas del SCIS. 

El concurso para la redacción del proyecto de acceso a la universidad por la Calle López Bustos es insuficiente para dar una respuesta urbanística a toda esta zona de la ciudad. Es necesario pensar en una solución de conjunto entre Calatrava, San Antón y Rosalía de Castro. El retranqueo de las cocheras del actual SCIS y la desaparición a futuro de la Comisaría de la Policía Nacional -un edificio fuera de ordenación- permite pensar en una nueva ordenación de ese tramo de rondas. 

San Antón, Santa Catalina y Merry del Val. Desde el inicio de su construcción, allá por 1986, la Universidad se aísla del Perchel, creando una sólida barrera por donde discurrían las murallas del antiguo acuartelamiento. Es cierto que los barrios colindantes por esta zona presentan distintos problemas que van desde la degradación de la zona de San Antón, con verdaderas carencias sociales y de convivencia, hasta las soluciones urbanísticas que necesita la manzana de la calle Cuadras y el acondicionamiento interior de Merry del Val, uno de los barrios abiertos con más jardines de la ciudad. Son barrios humildes con viviendas de baja calidad y escaso espacio habitable que necesitan de actuaciones de acondicionamiento o establecer planes de realojamiento, especialmente San Antón, a cambio de sus actuales viviendas, como en su día se hizo con el Padre Ayala. 

Después del desaparecido barrio del Padre Ayala, en los finales de los 90, la zona más degradada de la ciudad se encuentra hoy día en la calle San Antón - conocido vulgarmente como el Liang Shan Po, antiguo barrio de los guerreros chinos proscritos y refugiados – a escasos metros del distrito universitario de la ciudad y en una de las pocas arterias que atraviesan la ciudad de este a oeste, desde el corazón de la universidad hasta el viejo Psiquiátrico de la Diputación en el lado opuesto. Las calles Espino y San Antón coinciden a modo de secante en la ronda de circunvalación hasta conectar también con López Bustos y Calatrava en el mismo punto. De ahí la importancia de dar a la ronda de Toledo, desde Calatrava hasta Rosalía de Castro, una solución de conjunto, facilitando a estos barrios una entrada acorde al lugar que ocupan en la ciudad, junto al distrito universitario y Rectorado.

Avenida de los Descubrimientos y Polideportivo. Bien merece la pena pensar y rediseñar el espacio deportivo de la ciudad junto al campus universitario. Campos de fútbol, pabellones, piscina de verano y climatizada, pistas polideportivas cubiertas y cerradas se encuentran amurallados a modo cuartelario en todo el recorrido de la Avda. de los Descubrimientos y calle Juan Ramón Jiménez. La alta ocupación de espacios deportivos en el mismo recinto, gestionados directamente por el Patronato de Deportes Municipal, ha impedido pensar en una ordenación del espacio deportivo para su integración en el campus, para uso universitario y de la propia ciudad. Como mínimo, se hace necesaria la desaparición de los muros que lo rodean y la permeabilidad entre la avenida de los Descubrimientos y Juan Ramón Jiménez. Universidad y deporte son un tánden siempre ganador. 

Extramuros de calatrava y avenida Pedriza. El acceso a la Universidad desde el actual Rectorado sigue pendiente de resolverse. Además de la conexión de las calles Rosalía de Castro y Calatrava en el tramo entre ronda, es necesario integrar en el campus la manzana de Extramuros de Calatrava y Pozo de Santa Catalina con la avenida Camilo José Cela. De haberse realizado no hubiese sido necesario tener que construir facultados al otro lado de las vías del AVE. Igualmente, es necesario conectar y modificar el paso bajo las vías para llegar a la parte posterior del campus, donde se encuentran la actual y provisional facultad de Medicina, junto con el Instituto de Investigaciones e Hidralab. Pantallas verdes y ordenación son necesarias para la integración dentro del propio campus y ya no digamos dentro de la ciudad. Ya es tarde para evitar la alta densidad de edificación en la zona de Puerta de Toledo, donde estaban las viviendas de oficiales, pero no lo es para reestudiar los accesos y las conexiones del rectorado con el resto del campus. En la nueva ordenación debería de desaparecer, cuanto antes, la actual comisaría de la Policía Nacional, que ocupa un parte de la zona verde del anillo de rondas y pensar en su reubicación en otro punto de la ciudad.