Las Tablas reciben agua del segundo trasvase extraordinario

Ana Pobes
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Esta derivación de tres hectómetros cúbicos llega de nuevo a través de la Tubería de Manchega

Las Tablas reciben agua del segundo trasvase extraordinario - Foto: Rueda Villaverde

El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel sigue teniendo sed. No llueve lo suficiente y el humedal manchego necesita agua para sobrevivir. Los datos hablan por sí solos, de las más de 1.700 hectáreas que conforman la superficie encharcada, a fecha del pasado viernes, 10 de febrero, sólo había 262 hectáreas con agua, lo que supone un 15%. Así lo confirma a La Tribuna el director general de Medio Natural y Biodiversidad de Castilla-La Mancha, Félix Romero, quien recuerda que el objetivo es llegar a las 300 hectáreas encharcadas para la conservación del parque. Y con ese reto, hace unos días se activó el segundo trasvase extraordinario de tres hectómetros cúbicos que llegan a través de las pruebas de puesta de funcionamiento de la Tubería de la Llanura Manchega. La primera aportación llegó hace unos meses, en agosto de 2022, cuando se derivaron otros tres hectómetros cúbicos del Tajo-Segura.

Romero reconoce que «no está ayudando la meteorología», por lo que aunque esta aportación de agua, que llega a través de la Tubería Manchega, es un «balón de oxígeno» para el parque, no se deja de mirar al cielo, ya que el problema del Parque Nacional de Las Tablas «no se soluciona únicamente con este trasvase puntual y extraordinario», manifiesta el director general de Medio Ambiente y Biodiversidad de Castilla-La Mancha. Dependiendo del caudal que se vaya introduciendo al parque, señala Romero, la derivación del agua finalizará, posiblemente, en marzo. «Hasta que no se ponga en funcionamiento la Tubería puede haber necesidades de parar y volver a introducir el agua, por lo que técnicamente es muy difícil asegurar hasta cuándo va estar llegando agua», manifiesta.  

de interés. El Parque Nacional de Las  Tablas de Daimiel es un espacio natural situado entre los términos municipales de Daimiel y Villarrubia de los Ojos, que consiguió la declaración de Parque Nacional en el año 1973. Desde entonces, han sido varios los episodios de sequía que han sufrido y que le han llevado a estar en situación crítica. El pasado mes septiembre tenía unas 130 hectáreas encharcadas de las 1.700, lo que significa menos de un ocho por ciento. Una cifra que antes del verano era inferior, con solo un tres por ciento del área encharcada. Era el peor dato desde hace casi 13 años, desde que en 2009 la escasez de lluvias secó el subsuelo de Las Tablas y empezó a arder provocando las temidas turbas. Con el fin de evitar estos incendios, la transferencia de agua, que llega en auxilio de este humedal, gravemente afectado por la sequía y los efectos de la sobreexplotación de los acuíferos, se aprobó por la Comisión Central de Explotación del trasvase Tajo-Segura el pasado 28 de abril, como una medida «puntual y urgente», dentro del programa de recuperación hídrica del parque puesto en marcha el Ministerio.