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7 de 13 acusados en una trama de drogas mantienen su inocencia

Pilar Muñoz
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El supuesto cabecilla rechaza un acuerdo de conformidad, al igual que sus padres, su pareja y sus suegros. Comparten banquillo en la Audiencia de Ciudad Real con un séptimo encausado de venta de cocaína y marihuana en la comarca de Almadén

7 de 13 acusados en una trama de drogas mantienen su inocencia - Foto: Rueda Villaverde

El principal imputado en una presumible trama de tráfico de drogas y blanqueo de capitales en la comarca de Almadén declara en la Audiencia Provincial de Ciudad Real que nunca ha negociado, traficado, con marihuana ni cocaína. Se dedica a su explotación ganadera y también de forma ocasional a la venta de vehículos, ha dicho tras negar cualquier vínculo con el resto de imputados, trece personas, salvo con sus padres, pareja y suegros por lazos familiares. Rubén T. P. se enfrenta en esta causa a la mayor condena: ocho años de cárcel, cuatro por tráfico de drogas y otros tantos por blanqueo de capitales.

De los trece encausados, cuatro han admitido el delito de tráfico de drogas que se les imputaba y han pactado penas de entre uno y tres años de cárcel tras suscribir ante el Tribunal de la Sección Primera de la Audiencia un acuerdo de conformidad. No han abandonado la Audiencia Provincial porque han sido llamados a declarar como testigos en el juicio que se sigue contra los siete acusados que han rechazado el acuerdo propuesto por el fiscal al sostener que son inocentes.

La vista oral ha comenzado con el alegato de los abogados de los acusados pidiendo la nulidad de las actuaciones, de toda la prueba al considerar que es "nula de pleno derecho" por la "falta de indicios objetivos" y la alusión a unos hechos ocurridos en 2013 cuando los autos y detención se remontan a finales de 2018. Además, el letrado Miguel López que defiende a Rubén T.P. ha puesto en tela de juicio las actuaciones porque en un año de escuchas telefónicas no se ha encontrado nada contra él en relación al tráfico de drogas.

No hay indicios racionales que motiven el auto, han subrayado Miguel López, que defiende a la mayoría de los encausados, y Dionisio Pérez, abogado de Bernabé Z. D., para quien se piden cinco años de cárcel y multa de 250 euros por tráfico de drogas.

Bernabé A. D. ha sido el primero en subir al estrado en la primera sesión del juicio celebrada hoy martes. Ha negado dedicarse al tráfico de drogas. "Nunca he vendido drogas", ha declarado y, respecto a las escuchas telefónicas ha dicho no recordar prácticamente nada. 

"¿En esas conversaciones en clave no se refiere a la venta de droga"?, le ha espetado el fiscal. "No", ha respondido. 

"¿Entonces, vendía huevos, pan?", ha insistido el fiscal en relación a las conversaciones en las que le pedían dos huevos, tres barras de pan... "No", ha sostenido el procesado. 

Y, en cuanto a las cinco dosis de cocaína halladas en su vivienda, ha dicho: "Quería darme un homenaje". 

Bernabé A. D. ha atestiguado que sólo conocía a Rubén T. P. de vista, "del pueblo". 

El fiscal jefe, Luis Huete, que ejerce la acusación particular en la causa, ha finalizado el interrogatorio preguntando a Bernabé A. D. sobre represalias y ha afirmado: "Ni las he tomado, ni las voy a tomar".

El ganadero. Rubén T. P. sólo ha respondido a preguntas de su abogado Migue López acogiéndose a este derecho constitucional. Ha negado ser el cabecilla de la supuesta trama de tráfico de drogas en la comarca de Almadén. "Nunca me he dedicado a la venta de cocaína y marihuana". Ha reconocido que consumía drogas desde 2010, pero cuando entró en prisión por esta causa empezó un tratamiento de deshabituación que sigue, ya en libertad provisional. 

Ha reiterado que trabaja en su explotación ganadera y en la venta de vehículos. 

Respecto a la cantidad de dinero hallada en su casa ha dicho que era de la venta de 160 corderos. También ha justificado la droga incautada en su vivienda, 27,38 gramos de cannabis. "Era para mi consumo. Yo nunca he vendido droga, sólo he cultivado cannabis para consumo propio".

Además del tráfico de drogas, a Rubén T. P. se le imputa blanqueo de capitales y en su declaración defensiva podría haber incurrido en otros delitos, como le ha advertido el magistrado presidente del Tribunal después de que declarara que no tenía todas las facturas porque hay gente que prefiere pagar "en negro".

El encausado aludió a su declaración de la renta, al informe patrimonial. «En las actuaciones se dice que gana 4.000 euros y en la renta figuran 12.000», ha subrayado su abogado Miguel López tras reiterar al término de la primera sesión del juicio que por la rumorología no se puede condenar a una persona. "Tiene que haber una mínima actividad probatoria", ha añadido.

Mutismo. De los trece encausados, cuatro han admitido el delito de tráfico de drogas y pactaron penas de entre uno y tres años de cárcel y multas de 9.000 euros, tres de ellos, y 400 otro tras suscribir un acuerdo de conformidad. Estaban llamados a testificar en el juicio contra los otros siete encausados. La primera en subir al estrado ha sido Estela P. y después Juan Francisco P.P., Lorenzo P. y Soraya E. B. Todos han dicho que no iban a prestar declaración. 

Sí ha declarado a preguntas del fiscal y de las defensas Bernabé Z. D., que se enfrenta a cinco años de cárcel. No ha aceptado el acuerdo de conformidad y ha preferido ir a juicio. Ha negado los cargos y conocer al presunto cabecilla. «Sólo lo conozco de vista, del pueblo», ha dicho tras reiterar que nunca ha vendido drogas.

Los padres, pareja y suegros niegan el blanqueo. Los padres de Rubén T. P., su pareja y sus suegros se enfrentan a cuatro años de cárcel. Sólo declararon a preguntas de su abogado, Miguel López, para negar los cargos de blanqueo de capitales. Los suegros adujeron que el dinero que tenían era de herencias, no del blanqueo. El letrado López puso en tela de juicio las actuaciones porque en un año de escuchas telefónicas «no se ha encontrado nada contra Rubén. No hay indicios racionales que motiven el auto». 

Domingo T. P., padre del principal imputado, ha dicho que tanto él como su mujer están jubilados y sus ingresos provienen de las dos jubilaciones. Compraron un terreno en el campo con ayuda de dos de sus hijos (uno le prestó 9.000 euros y otro 5.000). Rubén T. no les dio cantidad alguna. También tienen una casa que han comprado con un préstamo personal.

Adela P. R., madre del encausado, ha declarado en los mismo términos que su marido y ha reconocido que había hecho pequeños ingresos a su hijo Rubén.

Francisco Javier F P.. y María Petra H. P. suegros del procesado, han asegurado que los 48.000 y 50.000 euros que figuran en los autos provienen de herencias de su madre y de una persona mayor que cuidaron. 

El suegro ha dicho que hicieron ingresos a Rubén para que pudiera mantener a sus hijos. Del tráfico de drogas, de 'cocinar cocaína' y demás ha dicho no saber nada.

Ainhoa F., hija de éstos y pareja del supuesto cabecilla de la trama, ha dicho que sus ingresos procedían de la ganadería y de la compraventa de coches.