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La vieja calle de la Odrería

Rafael Cantero
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En Ciudad Real, como ocurría en otras muchas ciudades medievales, los artesanos que pertenecían al mismo oficio se fueron agrupando en gremios y se ubicaron en una misma calle, generalmente aledaña o próxima al lugar donde se celebraban los mercados

La vieja calle de la Odrería

En Ciudad Real, como ocurría en otras muchas ciudades medievales, los artesanos que pertenecían al mismo oficio se fueron agrupando en gremios y se ubicaron en una misma calle, generalmente aledaña o próxima al lugar donde se celebraban los mercados, motivo por el cual a estas calles se les conocía por el nombre del oficio que se desarrollaba. 

Hoy en día, en Ciudad Real todavía quedan calles que llevan el nombre de los diferentes gremios que allí ejercieron su actividad. Un ejemplo está en la calle Tinte, donde estaban los artesanos que se dedicaban al tintado de los paños y al comercio de colorantes y fijadores; y en la calle Cuchillería, espacio donde se encontraba el gremio de cuchilleros con sus tiendas de vaciado de cuchillos, navajas y las de afiladores. Hubo otros muchos nombres de calles alusivos a los gremios, pero, por diferentes motivos, fueron sustituidos por otros nombres más actuales, aunque de menor valor histórico.

El tramo peatonal de la calle Prado que discurre entre la calle Feria y el pasaje Pérez Molina fue conocido en su origen con el nombre de calle Odrería. El nombre le venía porque en esta estrecha y corta calle tenían sus talleres los artesanos que se dedicaban a la fabricación de odres y las tiendas donde se vendían. 

La vieja calle de la OdreríaLa vieja calle de la Odrería - Foto: Tomás Fernández de MoyaEl odre o pellejo ha sido uno de los depósitos más antiguos utilizados por el ser humano. Eran unos recipientes o vasijas a especie de saco, hechos de cuero, que cosidos y pegados por todas partes menos por la correspondiente al cuello del animal, servían para guardar, contener o transportar líquidos. El odre fue el recipiente más demandado desde la antigüedad por los mercaderes para el transporte de diversos productos, especialmente vino y aceite. Las pieles más utilizadas para la elaboración de los odres eran las de cabra, toda vez que su resistencia era superior a todas las demás y tenía gran flexibilidad, lo que facilitaba las tareas de preparación y confección por parte del artesano, además de ser una característica indispensable para su posterior uso. A veces también se utilizaba la piel de oveja o la de buey para odres muy grandes.

El hecho de que esta calle céntrica fuese conocida con el nombre de Odrería, pone de manifiesto que esta modalidad de la artesanía del cuero ocupaba un lugar destacado dentro de las actividades económicas de la ciudad.

No debe confundirse esta denominación con la que también tuvo en tiempos la actual calle Compás de Santo Domingo, toda vez que respondía a motivaciones distintas, en el caso del Compás de Santo Domingo había quién la llamaba Odrería por estar allí las reales tercias o depósitos de vino y aceite de esta ciudad, pero no porque se fabricasen los odres en ella.

Además de calle Odrería, y posteriormente Prado, esta vía fue rotulada con el nombre de Ezequiel Naranjo el 28 de noviembre de 1932, en homenaje y recuerdo de este ingeniero de Caminos, natural de Carrión de Calatrava, que concibió y desarrolló importantes proyectos, especialmente en lo referente a la traída de las aguas a la ciudad.