Una despedida repentina

Eduardo Gómez
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El joven puertollanero Daniel Urraca tuvo que abandonar rápidamente EEUU, donde compatibiliza sus estudios de Ingeniera Mecánica con la práctica del tenis

Daniel Urraca ejecuta un golpe en un partido con el equipo de su universidad. - Foto: LT

La familia de Daniel Urraca respiró aliviada este jueves. Este joven puertollanero de 18 años está estudiando Ingeniería Mecánica en la Universidad North Central, cerca de Chicago, y pudo regresar a España de urgencia antes de que las medidas que están tomando tanto España como Estados Unidos por la crisis del coronavirus hiciesen prácticamente imposible esta vuelta.
Daniel compatibiliza sus estudios con la práctica del tenis y, de hecho, forma parte del equipo de su Universidad, que disputa la División 3 NCAA. En su primer año en Estados Unidos, donde decidió estudiar ayudado también por una beca de la agencia AGM Sports, todo iba bien hasta que la pandemia comenzó a alterar la vida cotidiana en el campus.
Cuando surgió la opción de tener que dar clases on line, los profesores tuvieron que cumplir un proceso de formación. De cinco restaurantes que tiene el campus quedó sólo abierto uno. Después se empezaron a clausurar el gimnasio y las pistas polideportivas hasta que se suspendió la actividad docente presencial.
El joven puertollanero recibe ahora sus clases on line.El joven puertollanero recibe ahora sus clases on line. - Foto: LTMucho estudiantes estadounidenses volvieron a sus casas y el campus, con cerca de 8.000 jóvenes, comenzó a perder su trajín diario. Con las noticias que llegaban también de España y un comunicado de la Universidad que instaba a abandonar el Campus a todo aquel que pudiera, su familia, desde Puertollano, adelantó primero el billete de avión al sábado y después al jueves, convirtiendo así su llegada en un extraordinario regalo para todos ellos en el Día del Padre.    
 Ana, su madre, agradece el trato que su hijo ha recibido desde la Universidad y de su entrenador, así como de la agencia AGM.
Daniel, que cursó sus estudios en Puertollano en el colegio Inmaculada Enpetrol y en el IES Fray Andrés, imparte ahora sus clases a través de internet y no ha tenido más remedio que apartar temporalmente la práctica del tenis. Lamenta haber tenido que abandonar precipitadamente el campus, casi sin despedirse de sus amigos y con el tiempo justo para recoger sus pertenencias pero quiere ser positivo y pensar que cuando esto acabe podrá desarrollar los dos años que le quedan de carrera con absoluta normalidad y seguir jugando a tenis, su gran pasión.
Comenzó a jugar a los cinco años y siempre ha pertenecido al Club Recreativo Repsol, con ‘Piki’ y Javier Pareja como entrenadores. Cuando surgió la posibilidad de estudiar en EEUU y compatibilizarlo con la práctica del tenis no se lo pensó y en su universidad forma parte de una escuadra de trece jugadores, otros dos españoles.
«En Estados Unidos el deporte universitario es increíble, hay una gran competitividad y representar a tu Universidad es un gran orgullo», explica. 
Es zurdo, y los que le conocen aseguran que su juego es similar al de Roger Federer, uno de sus grandes referentes junto a Rafael Nadal, «por cómo es tanto dentro como fuera de la pista».
Entre los estudios, entrenamientos, viajes y competiciones ha tenido muy poco tiempo libre estos meses, por lo que ahora trata de adaptarse a la nueva situación. Unos días para los que hace un llamamiento a todos: «Por favor, que la gente se quede en casa. Hay que ayudar entre todos a que esto pase cuanto antes. Ahora todos somos uno».