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El sector del vino contiene por segundo año la plantación

M. Lillo
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En la provincia se han autorizado 172 hectáreas. El sector teme que la sequía y el calor merme la cosecha

El sector del vino contiene por segundo año la plantación - Foto: Rueda Villaverde

Primero fue la pandemia, que cerró bares y restaurantes e impactó a la baja en el consumo de vino, y ahora es la inflación la que llena de temores a este sector que, por segundo año consecutivo, tiene que echar el freno a su expansión en el campo. Así, la autorización de nuevas viñas se limitará otra vez al mínimo posible.

En la provincia de Ciudad Real sólo se han autorizado este año 172 nuevas hectáreas de viñedo, lo que, aunque supone la mayor cifra de la región, está muy por debajo de otros ejercicios. Le sigue por nuevas plantaciones Cuenca, con 149,2 hectáreas, y Albacete, con 141,1, mientras que Toledo contará con 45,5 nuevas hectáreas, según los datos facilitados a este diario por la Consejería de Agricultura después de que hace unas semanas Moncloa autorizara la plantación de 508 hectáreas de viñedo en el conjunto de la región.

«De la pandemia se ha pasado a la situación de inflación y hay que ser un poco cauto», afirmó a este diario el responsable de Vino de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Alejandro García-Gasco, quien indicó que esto corresponde al hecho de que por la Interprofesional se había pedido el mínimo posible de plantaciones, el 0,1%, si bien Europa permite que se llegue hasta el 1% de la superficie total que había a fecha 1 de enero de 2016, que es cuando entró en vigor este sistema de regulación de las plantaciones.

«Esta nueva crisis económica va a repercutir en el consumo, la gente va a mirar más en qué gasta el dinero de la cesta de la compra», agregó para poner de relieve que hay alimentos de primera necesidad por los que apostarán las familias y otros de los que pueden prescindir, como es el caso del vino, comentó.

Por este motivo, explicó que no es el momento de lanzar un mensaje de expansión, sino de «adaptar la oferta y la demanda», y de ahí que el sector se apriete, de nuevo, el cinturón en cuanto a las nuevas plantaciones. De hecho, comentó que «pocos piensan en plantar una viña de más», sobre todo teniendo en cuenta el aumento de los costes de producción que vienen sufriendo los agricultores: desde el gasóleo hasta el abono o la electricidad para regar. Todo les ha subido también y por eso embarcarse en el sector primario es «bastante costoso».

No obstante, el responsable de UPA indicó que para las nuevas plantaciones se prioriza a las pequeñas y medianas explotaciones y también a los jóvenes que se deseen incorporar al sector, por lo que se da respuesta -dijo- a esas necesidades. Además, comentó que si bien sus beneficiarios disponen ahora de un plazo de tres años para plantar, hay que tener en cuenta las crisis que viene soportando el sector y de ahí que calificara ahora como «un lastre muy grande» el aumento de la inflación que se sufre en los últimos meses.

Perspectivas de cosecha.

En cuanto a las previsiones de cosecha, tanto el representante de Vino de UPA como desde Asaja Ciudad Real indicaron que si bien todavía es pronto, las perspectivas no son del todo buenas. «No está yendo como nos gustaría», indicó Agustín Miranda, gerente de Asaja Ciudad Real. «Por lo pronto nos hemos librado de las heladas, nos vamos librando de las tormentas y si las ahí pueden ser localizadas, pero lleva sin llover de forma generosa desde mayo y la sequía y los golpes de calor sí que afectan a la producción del viñedo, aunque aún es pronto para hablar de cifras», concluyó García-Gascón.