Fernando Jáuregui

TRIBUNA LIBRE

Fernando Jáuregui

Escritor y periodista. Analista político


Hay banquillo, pero se está agotando

21/07/2022

Aseguran que, tras la salida de Adriana Lastra como 'número dos' del partido, Pedro Sánchez va a imponer una cierta remodelación en las estructuras de comunicación del PSOE en la reunión del comité federal de este sábado. Falta hace: realicé una pequeña encuesta entre mis compañeros de profesión preguntándoles el nombre del actual portavoz parlamentario del grupo socialista y el del propio partido y muy pocos supieron responderme. La verdad es que la formación que sustenta al Gobierno necesita nuevos impulsos que alejen esa sensación de atonía, de suficiencia displicente, que ahora es la tónica del partido que fundó Pablo Iglesias Posse en 1879. Sánchez sabe que tiene que mover el banquillo, pero ¿hay banquillo? Pienso que lo hay, pero, con este ritmo de desgaste, de situar en la cúspide a los más fieles pero no siempre a los más capaces, de practicar una política de ceses y nombramientos arbitrarios, este banquillo se está agotando.
Hay 'quinielas' de 'vicesecretariables' para el partido -Patxi López, Óscar López, Antonio Hernando, entre otros- que sugieren una vuelta a tiempos de mayor disciplina militante, aunque tanto Óscar López y Antonio Hernando, ahora vueltos al regazo de Pedro Sánchez en Moncloa, abandonaron en su momento las filas del 'sanchismo', siendo luego perdonados por el triunfante presidente, que obviamente necesitaba a gente 'probada' y conocedora de las estructuras de una formación política.
Con este comité federal y la salida de Lastra -yo creo que más bien forzada que voluntaria, por mucho que se aleguen causas que podrían estar justificadas para la pretendida dimisión-, Sánchez completa un giro respecto del modelo de PSOE surgido del 40 congreso federal, celebrado en Valencia hace menos de un año. Pronto se vio que la estructura dirigente, con Lastra como vicesecretaria general -'número dos'- y el siempre discreto Santos Cerdán en la secretaría de Organización -'número tres'- no funcionaba. Y a esa estructura, que lastraba la potente máquina electoral que siempre ha sido el PSOE/partido, se le achacó una parte de la derrota en Andalucía.
Pienso que tanto el veterano Patxi López, ex lehendakari y ex presidente del Congreso de los Diputados, es una de las figuras aprovechables en los 'segundos escalones' del PSOE. Como lo son los 'fontaneros monclovitas' Óscar López y Antonio Hernando, aquellos dos jóvenes militantes incorporados, junto con Pedro Sánchez, a la entonces dirección del PSOE bajo el mando de José Blanco. 'Los altos', los llamaba, con una cierta prevención, Rubalcaba. Luego, 'los altos' se separaron cuando vinieron los malos tiempos para Sánchez; pero ahora están juntos de nuevo, sugiriendo nuevos tiempos en los que, por ejemplo, Podemos perderá influencia ante la dirección socialista: el PSOE, me dijo una vez Óscar López, no puede 'podemizarse'.
Sánchez tiene una oportunidad de rectificar lo que ha sido un desprecio por la estructura directiva del partido que soporta al Ejecutivo. Lástima que no aprovechase otra oportunidad, surgida también esta semana, para hacer política de Estado con la Fiscalía General, sustituyendo a la dimitida -o cesada indirectamente: demasiadas explicaciones sobre su salud como para no pensar que 'excusatio non petita, acusatio manifesta'- Dolores Delgado por una figura más consensuada que la de Álvaro García Ortiz, fiel escudero de la muy polémica señora Delgado. Y es que sigue primando la política de partido sobre la política de Estado. Y la cosa irá a peor conforme se acerquen fechas electorales, claro está.