7 años de cárcel para el 'Veneno' por homicidio intentado

Pilar Muñoz
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El ahora condenado, en la Audiencia de Ciudad Real, donde fue enjuiciado - Foto: Rueda Villaverde

La Audiencia Provincial le condena también a indemnizar a la víctima con 150.253 euros por los daños y secuelas

Francisco Manuel D. R., ‘el Veneno’, «me dio cuatro hachazos y me abrió la cabeza», declaró su vecino Juan Carlos N. en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Ciudad Real el 5 del pasado mes de marzo. Ayer se hizo pública la sentencia dictada por el Tribunal de la Sección Primera que condena a ‘el Veneno’ a siete años de cárcel por un delito de homicidio en grado de tentativa, la pena que pidió el fiscal. La Audiencia también le condena en costas y a que indemnice a la víctima en la cantidad de 150.253 euros en concepto de responsabilidad Civil por las lesiones causadas y secuelas que le han quedado.
El Tribunal juzga probado que ‘el Veneno’ , con antecedentes penales, intentó acabar con la vida de su vecino Juan Carlos N. al asestarle varios hachazos la noche del 19 de marzo de 2016. «De no haber recibido asistencia sanitaria de forma inmediata tras conseguir llegar a su vivienda podría haber muerto», recoge la sentencia.
Declaran probado que Francisco Manuel D. R., con antecedentes penales, estuvo el 19 de marzo de 2016 jugando a cartas en la plaza de Don Bosco de Puertollano y después estuvo en el bar ‘Cara o Cruz’ de la localidad, donde tuvo un incidente con Juan Carlos N. R., sin que se haya podido saber el motivo. Empleados del bar tuvieron que llamar a la Policía ante el tumulto que se organizó y que se disipó cuando entraron los agentes, yéndose los contendientes cada uno a su casa. Sobre las once de la noche, Juan Carlos N. R. fue a la vivienda de Francisco Manuel D. R. Llamó a la puerta y viendo de quien se trataba fue a abrir diciéndole «vienes a mi casa a matarme», respondiéndole: «No, Veneno, que no». En dicho momento dado Francisco Manuel D. R. golpeó con un hacha varias veces en la cabeza a su vecino, que empezó a sangrar abundantemente, aunque pudo llegar a su casa.