Cáritas suma la acreditación como agencia de empleo

Pilar Muñoz
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Los programas de intermediación laboral desarrollados por la ONG en Ciudad Real beneficiaron a cerca de 150 personas y facilitaron que 85 consiguieran un empleo en 2018

Cáritas suma la acreditación como agencia de empleo - Foto: Rueda Villaverde

Cáritas Diocesana de Ciudad Real es desde hace un mes agencia de colocación tras obtener la autorización administrativa necesaria para realizar esta actividad de forma altruista, confirma a La Tribuna la coordinadora del programa de Empleo y Economía Social de esta institución, María del Carmen Ruiz, quien destaca el interés que ha despertado a juzgar por las ofertas de trabajo que han llegado desde julio tras conocerse que son agencia de colocación.
La oficina se ha establecido en Ciudad Real, en las dependencias de Cáritas Diocesana que se ubican en el número 4 de la calle Corazón de María, y están trabajando para abrir otra agencia en Tomelloso.
El horario de atención de la agencia de colocación es de 8.00 a 14.00 horas. Una técnica se encarga de atender a las personas que acuden en demanda de ayuda.
María del Carmen Ruiz recuerda a este diario que Cáritas lleva años trabajando en el ámbito del empleo. Explica que el programa de Empleo y Economía Social en Cáritas dirige sus actuaciones hacia las personas en exclusión y/o en riesgo de padecerla, personas con falta de habilidades sociales, laborales y/o profesionales, parados de larga duración y/o personas que se encuentran en una franja de edad donde es difícil acceder al mercado laboral, mujeres, inmigrantes y autóctonas en situación de desempleo, con baja cualificación y cargas familiares no compartidas, reclusos y ex reclusos que, o bien están en tercer grado o en libertad condicional, personas con discapacidad, jóvenes entre 16 y 25 años procedentes de instituciones de protección de menores e inmigrantes, asilados, refugiados que solo encuentran trabajo en el campo de la economía sumergida, sin cualificación o que no la tienen homologada.
Para favorecer la inclusión social y la autonomía personal de estas personas Cáritas Diocesana les ofrece información, asesoramiento y acompañamiento para mejorar sus competencias laborales y facilitar su empleabilidad. Asimismo, organiza talleres y cursos (77 en 2018) para mejorar su cualificación  de las personas y desarrolla acciones de intermediación laboral con empresas con el fin de crear oportunidades de empleo y formación práctica y de fomento del autoempleo. Para ello, Cáritas desarrolla estudios de viabilidad y orienta e informa sobre la documentación y trámites administrativos necesarios para su puesta en marcha, así como fórmulas de financiación.
Según ha podido saber La Tribuna, en Ciudad Real todo este trabajo hizo posible el año pasado que 85 de los 149 beneficiarios de los programas de intermediación laboral, 71 hombres y 78 mujeres, obtuvieran un empleo, cifra que supone un porcentaje de éxito del 57%.
El total de personas que pasaron por los recursos de Cáritas Diocesana en Ciudad Real fue de 564 personas, 143 hombres y 421 mujeres, algo más del 10% del total regional, que ascendió a 5.213 beneficiarios.
La mitad de las personas que recurrieron a los servicios de la ONG en la provincia eran inmigrantes no comunitarios, 271; 248 eran españolas y sólo 45 eran ciudadanas de algún estado de la UE.
Por edades, los mayores de 45 años supusieron el 37,41% de los beneficiarios, seguidos por los 160 comprendidos entre los 36 y 44 años y los 128 correspondientes a la franja de edad inferior, de 35 a 25 años. Luego vienen los 47 entre los 24 años y la mayoría de edad y 18 jóvenes que aún no habían cumplido los 18 años.
Los voluntarios. Según la memoria 2018 de Cáritas Diocesana, a la que ha tenido acceso este periódico, uno de los apartados en los que destaca Ciudad Real es en el número de voluntarios que atienden a las personas que se ven obligadas a recurrir a la ONG, ya que con 70 voluntarios la provincia cuenta con  casi la mitad de los 144 contabilizados en la región.
La coordinadora del programa de Empleo de Cáritas Diocesana de Ciudad Real remarca que el objetivo es ayudar a las personas más desfavorecidas y en situación de vulnerabilidad, que han aumentado a raíz de la crisis económica. «Se hace intermedación laboral, se asesora y orienta a las personas que acuden a Cáritas y a las empresas interesadas en contratar». Después se selecciona a las personas en función de su formación y trabajo a realizar. De ahí que Cáritas Diocesana de Ciudad Real preste mucha atención a la formación y dedique esfuerzos para presentar acciones formativas, talleres y cursos específicos para cualificar a la persona a través del aprendizaje. «Hay un trabajo previo antes de que entren en la bolsa de trabajo», indica María del Carmen Ruiz.
De primeras se atiende a más de dos centenares de personas, a unas 280, pero luego son menos los interesados por distintas razones como por ejemplo porque el proceso termine antes al solucionarse la situación o por encontrar empleo.
Garantía. La agencia de colocación de Cáritas Diocesana es una garantía porque prepara a la gente, hace un seguimiento para comprobar que está cumpliendo y porque comprueba que las condiciones de contratación se ajuste a derecho, que el trabajo que ofrecen es digno. «Se hace un seguimiento del trabajador y del empleador», subraya la coordinadora del programa de Cáritas Diocesana de Ciudad Real.