Órdago a la Liga

Eduardo Gómez
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Un ambicioso Viña Albali se juega el título ante un Inter que huye de favoritismos (15.30 horas. Pabellón Martín Carpena)

Los jugadores del Viña Albali Valdepeñas festejan un triunfo en la Copa de España, celebrada también en el pabellón Martín Carpena de Málaga. - Foto: Rueda Villaverde

Llegó el gran día. El Viña Albali Valdepeñas, en su segunda campaña en Primera División, tiene la oportunidad de proclamarse campeón de Liga en una temporada donde se ha revelado como la gran sensación del fútbol sala nacional. 
Con todo un pueblo volcado detrás y el respeto y el cariño de este deporte, el Viña Albali está a un solo paso de conseguir lo que era «una utopía» en el arranque de la temporada, como aseguró el técnico de la escuadra vinatera, David Ramos.
Enfrente estará un Movistar que era líder cuando la liga regular tuvo que detenerse y al que le valdría el empate. Los madrileños son favoritos, pero también lo eran en las semifinales de la  Copa de España, cuando doblaron la rodilla en el mismo escenario del pabellón Martín Carpena. Además, el ambiente en la casa interista anda muy revuelto y con un Viña Albali crecido y capaz de todo, las fuerzas se equilibran.
Tercero en la liga regular, subcampeón de la Copa de España y ahora finalista de la Liga, el equipo valdepeñero  no se conforma y quiere aprovechar esa dinámica positiva para reventar todos los pronósticos, como ya hizo en Liga ganando al Barça y ElPozo.
En el Viña Albali todos los jugadores estarán disponibles, mientras que en Movistar Inter la duda será si su técnico, Tino Pérez, continúa sin contar con su gran estrella, Ricardinho, inédito en este play off por el título tras su desavenencias con los dirigentes de la entidad.
El campeón de Liga conseguirá además sellar su pasaporte para la próxima edición de la Liga de Campeones. El subcampeón tendría que esperar a que ni Barça ni ElPozo conquisten el título continental en la ‘final 4’ que se jugará en Barcelona en octubre, ya que España únicamente tiene dos plazas asignadas para la competición continental.
El hecho de tener que jugarse a puerta cerrada volverá a impedir el gran espectáculo en las gradas que siempre protagoniza la ‘Marea Azulona’. La afición valdepeñera tendrá que vivir desde la distancia el partido más importante de la historia de la entidad. 40 minutos para cumplir un sueño en una temporada que se recordará por la pandemia del coronavirus, pero también por el desparpajo de un conjunto llamado a entrar en la gloria.