Una autopista directa a Madrid

Roberto Chávarri
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La comunidad limítrofe continúa siendo el principal destino laboral de los ciudadrealeños, con Toledo y Barcelona a mucha distancia

Autovía A-4, a la altura de Manzanares - Foto: P. Lorente

186 kilómetros separan la plaza Mayor de Ciudad Real de su homónima madrileña, una distancia que los navegadores de los vehículos reducen a dos horas y cuarto de carretera -según el estado del tráfico- o a 58 minutos si la opción elegida es la alta velocidad ferroviaria que une las dos capitales desde el año 1992.
Ese corredor lo recorren al día por motivos laborales, para llegar a casa o por causas esporádicas o frecuentes más de 90.000 personas, según las estimaciones que hace el Ministerio de Fomento, que este viernes dio a conocer un macroestudio de movilidad utilizando la tecnología Big Data para poner cifras a la movilidad interprovincial en España como una alternativa a la metodología clásica de encuestas directas.
Se trata de un proyecto desarrollado durante 2018 que emplea por primera vez esta tecnología para obtener los flujos de movilidad interprovincial a nivel nacional, durante los meses de julio/agosto y octubre de 2017, tanto de residentes como de no residentes en España y que en el ámbito de la provincia de Ciudad Real viene a confirmar lo que ya se sabía: la conexión con Madrid es la que genera un mayor movimiento de personas aunque sí detalla que las cuatro ruedas siguen siendo la opción más elegida, tanto en desplazamientos entre semana como los fines de semana.
Fomento indica que de los 90.000 ciudadrealeños que de lunes a domingo van a Madrid, 73.300 lo hacen por carretera y 16.700 a través del tren. Precisamente el domingo es la jornada que más movimiento genera en este corredor, con más de 18.000 personas camino a Madrid y los sábados son los días más tranquilos, con ‘apenas’ 10.000 viajeros que recorren el trayecto hacia la capital de España. Entre semana, el lunes es el día que más viajes se dan hasta Madrid y, según Fomento, casi todos, desde casa al trabajo, en transporte privado y con un horario de salida anterior a las seis de la mañana. Los fines de semana, la fisionomía del viajero ciudadrealeño muta: el trayecto se hace desde casa para realizar en Madrid una actividad esporádica, con un desplazamiento también en vehículo privado pero en un horario más holgado, con la mayoría de los viajes comenzando desde las seis de la mañana y hasta las diez y en el siguiente tramo horario, de 10 a 17 horas.
El camino de Madrid a Ciudad Real tiene a los viernes como principal día de movilidad, con casi 21.000 personas metidas en carretera o ferrocarril. La vuelta a casa tras la semana laboral marca el tránsito del corredor y se concentra en el último tramo horario que contempla Fomento, al salir del trabajo, a partir de las cinco de la tarde.