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Un Quijote con los ojos de fuego

Hilario L. Muñoz
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Fallers pel Món monta una falla manchega que arderá el domingo, tras un fin de semana de actos lúdicos y religiosos en Ciudad Real

Un Quijote con los ojos de fuego - Foto: Tomás Fernández de Moya

Ciudad Real se encuentra inmersa en las fallas de Valencia desde este jueves por la mañana. En las calles se escucha valenciano, sobre todo en la zona de la plaza de la Constitución, ocupada por los integrantes de la asociación Fallers pel Món. Allí han instalado una carpa que llenarán de actos festivos este fin de semana y una falla de ocho metros de alto, obra de Pepe Benavent, y que representa a un Quijote con los ojos de fuego que arderá el próximo domingo a las 20.30 horas.

Durante este jueves la falla fue uno de los grandes atractivos de este fin de semana en fiestas que arranca hoy con pasacalles y seguirá el sábado con la inauguración oficial y comidas y ofrendas a la Virgen, hasta un fin de fiesta de llamas. La amenaza de lluvia cambiará poco este programa, ya que la intención es anunciar los posibles cambios en el facebook de la asociación, y trasladar al domingo aquello que no se pueda hacer por el agua. «Conforme venga el agua cambiaremos. Si la ofrenda no la podemos hacer el sábado por la tarde, llevaremos a ese momento el Agua de Valencia, que está prevista para el domingo», explicó el presidente de la asociación, José Enrique Amores.

La falla de Ciudad Real está compuesta por el monumento central, tres libros de los que sale una cabeza del Quijote y de la que parte un molino y unos ninots que rodean la falla. «La falla en Valencia es crítica y tiene sátira, pero cuando sacamos los monumentos no hacemos crítica, sino referencia a la ciudad». Amores recordó que es una falla no tan grande como las que se pueden ver en Valencia, pero que con tráiler es de las más grandes que se pueden hacer.

Un Quijote con los ojos de fuegoUn Quijote con los ojos de fuego - Foto: Tomás Fernández de MoyaHay que tener en cuenta que hasta ayer, en la plaza de la Constitución, no la había visto montada su autor, Pepe Benavent. «La tradición es que en la ciudad donde vamos se ponga algo tradicional de ella», explicó Benavent, mientras daba los últimos retoques. Al pensar en Ciudad Real se eligieron esos motivos quijotescos y los ninots que muestran un escudo de la ciudad, la puerta de Toledo, un libro con los lugares donde ya se ha llevado este evento, vino y queso manchego y «una gracia» que da algo de color a la falla. «La falla es sátira, pero aquí, como nos acogen los ciudadrealeños, la idea es que se sientan orgullosos de tener una falla», señaló. Además de la falla, en Ciudad Real se quemará L'Estoreta. Se trata de un monumento formado por trastos viejos que se sacaban a las puertas de las casas el día de San José y se quemaban. De esa quema de muebles para «purificar» nacieron las fallas, recordó Amores, y esta historia es la que trasladan con su labor de presentar la fiesta por otras ciudades.

La carpa de la plaza de la Constitución está pensada, en principio, para los más de mil valencianos que vienen a Ciudad Real este fin de semana, aunque habrá unos veladores para comer paella y fideuá, que podrá adquirir quien quiera. Además, allí vivirán el sábado por la noche la final de la Copa del Rey de fútbol y habrá una verbena y se dará ese Agua de Valencia, en un evento abierto a todo el mundo. 

 

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