La WBWE cierra una cita «exitosa» y llama a subir la calidad

D.M.
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La organización consigue introducir el debate del envasado en destino y apela al sector bodeguero de la región a que apueste por la sostenibilidad y la mejora de los vinos ante la competividad de otros países

La WBWE cierra una cita «exitosa» y llama a subir la calidad - Foto: Juanma Alvarado

La feria de granel de Ámsterdam bajó la persiana con la grata satisfación de haber cumplido con los objetivos marcados. Más allá de las cifras y los números, siempre difíciles de calcular en citas de este tipo, la organización, la empresa manzanareña Pomona Keepers, viene con los deberes hechos. Al igual que las más de 260 empresas y expositores que cada vez más pueblan la moqueta del RAI de la capital holandesa.
El balance es «satisfactorio», resume el director ejecutivo, Vicente Sánchez Migallón, a unas horas de que empiece a trabajar en la duodécima edición, y antes en las cita asiática, también promovida por la misma firma. En el recuento final de pros y contras, Sánchez Migallón apela a las cooperativas, especialmente a las castellano-manchegas, a que apuesten «más por la calidad». La competencia, dice, es «más fuerte y amplia» por parte de  otros actores que «hacen bien las cosas». Y en este «mundo global, lo que se busca es comprar vinos no necesariamente caros pero sí porque la calidad muy buena, por ejemplo vinos muy potentes, con color y fruta que puedan venderse en varios envases y formatos y que a la vez mantengan las características de la variedad. Lo mismo con el blanco, afrutados con su acidez ajustada».
Para conseguir esos niveles, el director ejecutivo aconseja «rendimientos medios en las cosechas para potenciar esos valores».Y, en clave medioambiental, recuerda, «se puede abordar la problemática, por ejemplo, del Alto Guadiana, si no se apuesta por excesivos rendimientos de cosecha de uva» cada campaña.
Sánchez Migallon incide en apostar por la calidad, una «palabra que se ha pronunciado de forma repetida en esta edición», como así lo ha demostrado el concurso internacional de vino a granel donde países como Rumania, Moldavia, Bulgaria y Hungría han obtenido seis medallas de oro, según destaca la organización en el comunicado final de la edición.
La participación ha sido otra de las notas destacables. Los datos aportados por la WBWE cifran en 6.000 el número de visitas de profesionales de 60 nacionalidades que durante dos días han desarrollado cientos de transacciones y miles de contactos de un evento que reúne al 80 por ciento de vino a granel del mundo.
Esta feria anual ha crecido en número de expositores desde que arrancó allá por el año 2008. La foto de entonces reflejaba un proyecto incipiente, de aventura, llena de futuras intenciones por buscar nuevos mercados a las grandes cooperativas de la región, con el apoyo de Globalcaja. La World Bulk Wine ha ido comiendo espacio al RAI (pabellón ferial) de Amsterdam hasta superar en estos días las 260 empresas.
La feria también ha promovido el debate de las nuevas tendencias. En las conferencias, como las del lunes, se abordó la problemática del cambio climático y cómo el granel puede desempeñar una alternativa para reducir la huella de carbono siempre y cuando se envase en destino. Los envases precisamente han sido otro de los asuntos a los que se le ha dado una especial cobertura tanto la organización como los medios de comunicación. Y, sin duda, la lata ha sido la estrella, como packagin alternativo, además del bag in box y kegs, en otros. Un debate que la feria de granel de Amsterdam pretende liderar sin complejos.
Es en este aspecto donde la WBWE se introduce de lleno en las tendencias y en los gustos de quienes serán los futuros preceptores de vino y se adelanta a parte del sector más apegado a la botella y a la forma tradicional de encarar el consumo del vino. Buena culpa lo tiene el seminario The Art of Blendig Wine en el que se ha debatido y reflexionado por dónde van las tendencias del futuro, especialmente en Estados Unidos, principal mercado consumidor mundial.