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El sector taurino valora la alta afluencia de público

M. Lillo
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Los festejos se han celebrado en prácticamente todas las plazas en las que era habitual aunque en esta ocasión ha supuesto un mayor coste para los ganaderos

Morante de la Puebla, en el festejo celebrado el pasado 4 de septiembre en Alcázar de San Juan. - Foto: EFE

La vuelta a la normalidad ha llegado este verano también al sector taurino. Las plazas de toros y las calles de muchos municipios de la provincia se han llenado de nuevo de corridas, de sueltas o de otros festejos populares en lo que se considera la reactivación del sector tras el parón que supuso la pandemia. Las cifras de asistencia han sido «buenas», como señalan empresarios, ganaderos o aficionados con los que ha contactado este diario. «Ha sido una inyección de moral y económica», afirmó Óscar Castellanos, empresario, ganadero y banderillero, quien destacó la entrada que registraron municipios como Alcázar de San Juan, Manzanares, Socuéllamos o Tomelloso, entre otros. 

«Ha habido toros, salvo en la capital por obras, en todos los sitios donde era habitual y se ha registrado prácticamente en todas las plazas la misma entrada que antes de la pandemia y en algunas incluso más», subrayó por su parte Antonio Espadas, presidente del Ateneo Taurino de Ciudad Real. 

En general, las sensaciones son buenas. «Estamos muy satisfechos viendo que la gente ha perdido el miedo a la pandemia y ha habido muy buena asistencia por lo general a los festejos, en Daimiel hemos tenido un aumento del 15% y en Alcázar hemos mantenido, pese a que en el cartel no estaba Roca Rey», informó Alberto García, empresario de Tauroemoción y organizador de ambas corridas. Además, indicó que ha habido «más gente joven que nunca», lo que a su juicio garantiza la continuidad de la fiesta. «No peligra para nada», dijo tras comentar imágenes como la vivida en plazas como la de Bilbao, casi vacía, y que encuadró en la línea que ha seguido en los últimos años debido a la tendencia de su propia feria, mientras que otros empresarios lo atribuyeron a los altos precios de los festejos en la ciudad vizcanía. 

Para Macarena Gallego, conocida ganadera de lidia de la provincia, el balance de la temporada que está prácticamente finalizada es «positivo». «Ha supuesto otra vez retomar la actividad, no de forma normal, pero casi normal», dijo, al tiempo que destacó la «ilusión» que generaba ver que los toros que prepara se vuelven a disfrutar en los festejos. 

No obstante, el aspecto negativo de esta temporada para los ganaderos ha venido de la mano del incremento de los precios. Los piensos, la luz o el gasoil se han disparado y eso ha elevado los costes de producción de los toros de lidia, que «no se pueden repercutir en los empresarios», comentó Felipe Lasanta, de la ganadería de Víctor y Marín, de Fernán Caballero. «Los ganaderos lo estamos pasando muy mal, horrible», comentó para indicar que si bien al principio estuvo «muy flojo», «a última hora fue un poco mejor» y eso se ha notado también en los padres que han podido llevar a los hijos a los festejos taurinos tras dos años sin poder ir. Pero no sólo es el incremento del coste actual lo que atemoriza al sector, también la crisis a la que se apunta. «Tenemos miedo de cara al año que viene para ver cómo afecta la crisis, porque el ocio es de lo primero de lo que se prescinde», señaló Macarena Gallego.