Escolástico González

Fontanería Pública

Escolástico González


¡Por fin! Llegan nuevas inversiones (I)

15/04/2024

Un año entero habrán pasado desde las elecciones de 28 de mayo de 2023 hasta que los presupuestos de la nueva corporación de la capital sean aprobados definitivamente. Demasiado tiempo para quienes estaban calentando en el banquillo desde hacía años sabiendo que tenían que salir a jugar al campo de una desaliñada ciudad para, terminar aprobando, tardíamente, unos presupuestos llamados a durar solo seis meses. No obstante, a su tardanza, desde el nuevo presupuesto se podrá ver realmente cuál es la política a seguir por Francisco Cañizares y sus socios de gobierno municipal. 
Dos grandes partidas para la inversión hemos conocido, una para un aparcamiento en las inmediaciones de la estación de ferrocarril y la otra para la restauración de la vieja casa de cultura en los jardines del Prado.  La primera, necesaria desde hace años, tantos como los que hace que ADIF decidiera construir el aparcamiento trasero de la estación poniendo unas tarifas pensadas en el AVE y no en las lanzaderas - AVANT - de servicio público.  Las tarifas del aparcamiento en la estación es posible que sean válidas, en términos de viaje de larga distancia, cuando te diriges hacia Barcelona o Sevilla, pero fuera de la realidad, en precio y condiciones, para los usuarios recurrentes cuando viajas diariamente a Madrid por motivos de trabajo, y, aún, mucho más, desde que existe la reducción del 50% en el precio del abono y los clientes frecuentes no llegan a un mínimo de consumo anual para poder obtener el aparcamiento gratuito.  
Pero, ¿son necesarias las inversiones de 2024 del aparcamiento del AVE y de la casa de cultura con las necesidades que tiene la ciudad? ¿Son las inversiones realmente prioritarias? A primera vista ninguna de las dos y por lo menos, una de ellas, el aparcamiento del AVE, se podía haber resuelto sin necesidad de gastar tres millones doscientos mil euros. Estas inversiones son la continuidad de la política de la corporación anterior. En el caso del aparcamiento del AVE, las actas de ocupación de la parcela a expropiar se firmaron el año pasado por la anterior alcaldesa, y, el acuerdo de Comisión de Gobierno sobre la expropiación es de fecha de 9 de julio de 2018. En el caso de la casa de cultura sucede algo similar, el proyecto está realizado por la corporación anterior y responde más a los intereses de una fundación privada, como es la Fundación Fisac, que a los intereses generales de la ciudad. Responden más a las peticiones de un 'lobby' concreto de arquitectos que a la demanda ciudadana. Veamos por separado las dos inversiones. 
Aparcamiento del AVE. 
Es obligado que el Ayuntamiento vele por los usuarios del AVE, algo que no supo hacer la corporación anterior del PSOE, y que le pasó factura en las urnas, pero el Ayuntamiento tiene que velar también por los intereses generales de la ciudad y desde luego no parece que destinar tales fondos municipales, tres millones doscientos mil euros a un aparcamiento para los usuarios de un servicio público, dependientes de una empresa pública ferroviaria, que cuenta con terrenos suficientes para destinarlos a dicho fin en vez de tenerlos sin uso, no es mirar por los intereses generales de la ciudad. 
¿Era necesario expropiar una parcela por ese importe o tiene el Ayuntamiento que exigir a ADIF un aparcamiento para los usuarios del servicio público en las parcelas que tiene sin uso? Madrid tiene aparcamientos en estaciones de cercanías donde aparcar para coger el tren y es gratuito siempre que se tenga el abono de viaje o billete de transporte. Que ADIF aplique precios del aparcamiento de larga distancia, lo mismo que en Madrid o Barcelona, en servicios de transporte publico ferroviario de cercanías y regionales es encarecer el precio del transporte.  
No es solución para la ciudad, ni para los usuarios del AVE y AVANT, como tampoco para las empresas ferroviarias, ADIF y RENFE, construir un aparcamiento disuasorio el Ayuntamiento frente al aparcamiento público de pago que tiene ADIF  en explotación actualmente  y hacer una competencia desleal a la empresa ferroviaria en vez de negociar con ella y definir las necesidades que tiene la ciudad para  mejorar un servicio público de transporte que es más un servicio de cercanías ferroviarias que de alta velocidad.  
Como decía anteriormente, este gobierno municipal llevaba calentando banquillo ya hace años y debía de saber cómo funcionan las cosas y haber intentado, previamente a realizar la inversión, negociar con ADIF la utilización de unos terrenos que están en barbecho, pegados a la estación, antes de tirar por la calle siguiendo con la compra de una parcela por tres millones doscientos mil euros para ese mismo fin. Por cierto, parcela que está en litigio, aunque eso no afecta a la expropiación, pero que fue adquirida también por expropiación por Renfe en su día, sin duda.
Los usuarios recurrentes y frecuentes del AVANT que se desplazan cada día a Madrid han visto decaer con el paso de los años los beneficios de las tarjetas de fidelización, primero con las salas club y después con los aparcamientos, y ahora, aún mas, con la reducción del precio del abono de viaje al 50 % puesto que los consumos anuales en la compra de billetes son inferiores y con ello pierden los aparcamientos gratuitos de la estación. 
Antes de realizar la inversión de tres millones doscientos mil euros hubiese sido preciso establecer con ADIF y RENFE las pertinentes negociaciones para tres cosas: Uno, destinar esa misma parcela que se va expropiar a un aparcamiento de la empresa ferroviaria con condiciones especiales para los usuarios del servicio público. Dos, negociación con RENFE para un nuevo modelo de los abonos que contemple las necesidades reales de los viajeros, retrasos, cambios, anulaciones, etc., incluidas las del aparcamiento. Tres, especialmente, y ADIF está deseando que se lo pidan, convertir la estación del AVE en estación intermodal trasladando la estación de autobuses a la estación del AVE.  
Las inversiones de 2024 de este equipo de gobierno son la continuidad de la corporación anterior y aún no podemos ver si existen cambios.