Lejos de incidir en un incremento de la contratación en la provincia de Ciudad Real, los últimos datos publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social señalan que la reforma laboral no ha contribuido, por el momento, en el aumento del número de relaciones laborales rubricadas entre los demandantes de empleo y las empresas ciudadrealeñas.
De hecho, y teniendo en cuenta que los últimos años han presentando estadísticas a la baja por el efecto de la crisis económica, los primeros cuatro meses de 2012 han dejado los peores números en este sentido desde 2008; periodo en el que las dificultades económicas comenzaron a dejarse notar en el mercado de trabajo de la provincia. En este sentido, las fuentes ministeriales cifran en 32.740 los contratos registrados en la Seguridad Social entre el 1 de enero y el 30 de abril en Ciudad Real; lo que supone un descenso del 14,2 por ciento con respecto a los 38.165 que se oficializaron en el mismo periodo del año pasado.
No obstante, y sin dejar de tener en cuenta la caída registrada a lo largo de los últimos doce meses, llama la atención observar como el presente ejercicio ha roto una evolución que, aunque levemente a la baja, se había mantenido a lo largo de los últimos tres años, ya que entre 2009 y 2011 las altas oscilaron entre las 38.100 y las 38.900. Por el contrario, el primer tercio del año 2008 arrojó un total de 45.546 contratos en la provincia, es decir, un 28 por ciento más que en un arranque de 2012 que ha vuelto a marcar el enésimo récord en cuanto a destrucción de empleo.
En lo que respecta a las cifras de temporalidad y contratación indefinida, el acumulado a lo largo de los cuatro primeros meses del año dice que en Ciudad Real 2.029 personas consiguieron un puesto fijo, lo que representa el 6,1 por ciento de todos los que pudieron acceder a un empleo en dicho periodo. Este porcentaje es también el más bajo del último lustro y prolonga una caída que se sucede desde 2008, cuando los indefinidos llegaron el 10,5 por ciento de las 45.546 relaciones laborales cifradas en los 102 municipios ciudadrealeños (con algo más de 4.800). Mientras, en 2009 supusieron el 8,4 por ciento; en 2010, el 7,6 y en 2011 el 7,2.
Este baile de números evidencia que la temporalidad sigue siendo la tónica predominante en el mercado de trabajo; uno de los principales problemas que denuncian los sindicatos y que, según han venido lamentando en sus últimas movilizaciones, impide que los asalariados tengan la estabilidad necesaria que les permita reactivar su consumo y, por ende, contribuir a la recuperación de la economía nacional.
Por meses, los 7.154 contratos que se firmaron en abril de 2012 suponen el peor registro de la serie histórica del ministerio además de presentar un descenso del 38,7 por ciento con respecto a los 11.683 que se alcanzaron en el mismo periodo de 2008. El mejor de los últimos cinco años.
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