La Tribuna de Ciudad Real
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16 de agosto de 2018
Tradiciones

A golpe de castañuelas

Raquel Santamarta - domingo, 31 de mayo de 2015
Actuación de la Asociación de Coros y Danzas Nuestra Señora del Prado. - Foto: Tomás Fernández de Moya
Grupos folclóricos de Ciudad Real, Calzada de Calatrava, Valdepeñas y Zafra (Badajoz) llevaron ayer flores a la Virgen de Alarcos y le cantaron un mayo tras atravesar la Puerta del Perdón de San Pedro

España es, posiblemente, uno de los lugares del mundo occidental, en el que el baile ha echado las raíces más profundas. Ayer su originalidad y riqueza quedó de manifiesto en el XVI Festival Virgen de Alarcos. Una cita con el folclore ineludible en la que, a golpe de castañuelas, los grupos de coros y danzas 'Nuestra Señora del Prado' de Ciudad Real, 'Fermento' de Valdepeñas, 'Virgen de los Remedios' de Calzada de Calatrava y 'El Castellar' de Zafra (Badajoz) se dejaron sentir en un desfile con sabor a lo autóctono y auténtico de cada uno de ellos.
Previamente, en el Museo López Villaseñor, realizaron un pequeño avance. Así, los anfitriones apostaron por la pieza 'Seguidillas de Tomelloso',; mientras que 'Fermento' apostó por presentarse con la 'Jota de Valdepeñas'. Por su parte, 'Virgen de los Remedios' eligió para la ocasión 'Seguidillas de Membrilla'; siendo los extremeños, con más de tres décadas de experiencia a sus espaldas, los encargados de poner el punto divertido al acto con 'El que no quiero'.

ante la puerta del perdón. Tras la recepción oficial y el intercambio (así como entrega a la edil de Festejos, Frasi López) de obsequios como forma de hermanamientos, los participantes pusieron rumbo a la plaza de Cervantes, donde hicieron una pequeña parada para mostrar lo mejor de sí mismos, calentando motores antes de llegar a la parroquia de San Pedro, donde tuvieron que esperar a que terminara la misa para que se abriera la Puerta del Perdón.
Allí, en el altar, y en el marco de la ofrenda floral a la Virgen de Alarcos, le dedicaron un mayo en un canto a su belleza, «a la mejor rosa, que siempre está floreciendo». Una tradición que se mantiene viva y que sirve de preludio al traslado de la santa madre a su ermita, a cuyos pies se celebró la célebre batalla entre las tropas del reino de Castilla y las del imperio almohade el 18 de julio de 1195.
Tras la ofrenda, a partir de las 21.30 horas, justo cuando el sol comenzaba a ocultarse, la plaza Mayor se vistió de fiesta y dio paso a rondeñas y fandangos que bien merecieron los aplausos del público. Pero, sin lugar a dudas, lo que levantó una gran expectación fue el teatrillo con el que la Asociación de Coros y Danzas Nuestra Señora del Prado quiso deleitar al público. «Simula la salida de misa de un grupo de cuatro beatas criticonas que se sientan al fresco a chinchorrear », señaló su presidente, Rafael Fernández, momentos antes de subir al escenario instalado en el corazón de Ciudad Real.
En el acto también hubo espacio para entregar unos diplomas a la cantera, a los miembros de la Escuela de Folclore de Nuestra Señora del Prado, que recibieron los reconocimientos con cara de sorpresa. Símbolo de una identidad, la asociación ciudadrealeña trabaja de 1998 por rescatar, mantener, fomentar y dar a conocer las costumbres a través de las músicas y los bailes populares. Y lo de ayer fue sólo una pequeña muestra. Eso sí, en la que llevan centrados buena parte del año.
El XVI Festival Virgen de Alarcos, que dio sus primeros pasos en 2002, puso el broche con un baile conjunto que se reveló un punto de conexión entre cuatro localidades con personalidad propia.
 

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