La comisión gestora que dirige actualmente CEOE-Cepyme de Ciudad Real comunicó el pasado martes a nueve empleados la rescisión de sus contratos; una medida que, según comentó uno de los portavoces de la patronal, José María Cabanes, «es dolorosa, pero necesaria y suficiente para poder garantizar el futuro de la confederación». De hecho, y después de que estos nueve empleados ya hayan abandonado sus puestos, es probable que se rebajen los sueldos de los demás para seguir ahorrando e incluso un preconcurso de acreedores que podría hacerse efectivo en breve debido a la situación de insolvencia que atraviesa la entidad. Si bien a día de hoy los rectores que forman parte de la comisión se encuentran negociando con varias entidades de crédito.
En este sentido, Cabanes comentó que el principal objetivo de la CEOE es reducir la partida de gastos «que está sobredimensionada» para hacer viable un proyecto «que estaba en caída libre». De hecho, el responsable de la comisión técnica creada tras la asamblea del 23 de mayo, Agustín Miranda, avanzó que esos nueve despidos supone un ahorro cercano al 30 por ciento en el presupuesto salarial y que para efectuar los mismos se han seguido tres criterios: atender a aquellos empleados que no querían seguir (citaron que hubo bastantes casos), no descabezar la organización de la patronal y el criterio meramente económico.
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