El Puertollano Fútbol Sala tendrá mudanza esta temporada, pero no será un cambio de cuarenta kilómetros, sino de apenas unos centenares de metros. El presidente del conjunto rojillo confirmó ayer a La Tribuna que el equipo se mantendrá en Puertollano la próxima temporada, y lo hizo de manera tajante. «No nos vamos seguro», explicó Manuel López Pavón, que reconoce que la posibilidad del traslado del equipo a Ciudad Real era «una opción que estaba ahí», pero que se ha convertido ahora en una opción «que vamos a rechazar». Todo después de que el presidente del Puertollano Fútbol Sala compartiera mesa en una reunión en la mañana de ayer en el alcalde, Joaquín Hermoso Murillo, en el Ayuntamiento de la localidad, en la que rescató de la nada económica un balón de oxígeno municipal para la entidad. A pesar de que el municipio sigue enrocado en la eliminación de ayudas directas a los clubes deportivos locales, obligado por un plan de ajuste draconiano que busca rescatar las arcas de los números rojos, el Puertollano Fútbol Sala ha encontrado colaboración en los brazos del Ayuntamiento, que ha autorizado reformas en el pabellón Santiago Cañizares de la localidad, la que se postula como nueva casa del conjunto rojillo. El cambio parece nimio pero es capital en términos económicos, ya que la pista del Santiago Cañizares sí está homologada para la disputa de partidos de Primera División, por lo que el club se ahorrará el coste del alquiler, montaje y desmontaje de la pista azul que tuvo que disponer sobre el Antonio Rivilla todas y a cada una de las jornadas de la pasada campaña. Un gasto que, valorado en unos 23.000 euros, no iba a parar muy lejos de la cúpula de la propia Liga Nacional de Fútbol Sala, aunque ése es otro cantar. (más información en la edición impresa)