Finalmente será Guillermo Alcázar el entrenador que dirija al Villarrubia la próxima temporada. Se ha resuelto de esta forma una pugna que existía entre varios técnicos, como José Ramón Outón, Kiko Peña, Torreca o Juan Ángel Martín, para sentarse en el banquillo blanquiazul.
Tras una temporada sin entrenar, Alcázar regresa con «mucha ilusión». Con su experiencia en equipos como Manchego, Daimiel y Piedrabuena como aval, el entrenador ciudadrealeño espera «recompensar la confianza que han depositado en mí, hay que trabajar a tope». Junto a él estará el preparador físico Pablo Antonio Rubio.
La contratación del entrenador ha sido el primer paso para la viabilidad de un club que tras un largo silencio comienza a carburar. De hecho, Alcázar admite que «hay mucho trabajo por delante, hay que hablar ante todo con los jugadores para saber cuáles seguirán la próxima campaña, confío en conservar a muchos de ellos».
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