Malos vientos soplan sobre el nuevo "Cerrú". Salvo que en las próximas horas ocurra un milagro, el Club Deportivo Puertollano podría abandonar la Segunda División B después de seis temporadas consecutivas militando en la categoría de bronce del balompié nacional. El problema no está tanto en la deuda del club de la ciudad industrial con sus jugadores, sino en el aval de 200.000 euros que se le exige presentar antes del próximo 5 de julio.
Pese a que los dirigentes de la dimitida junta gestora enviaron sendos escritos a la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha (FFCM) y a la Asociación de Futbolistas de España (AFE) solicitando una moratoria de dos días para saldar sus deudas con la plantilla (hasta el próximo lunes) y su planteamiento de que al estar en concurso de acreedores no estaría obligado a presentar un aval, el sindicato de futbolistas ha hecho oídos sordos a las demandas del club industrial, que para mantener la categoría está obligado a saldar sus deudas con jugadores antes de las 12 horas de hoy y presentar el aval antes del jueves de la próxima semana.
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