Una doble avería en un cable subterráneo de la calle Jacinto provocó ayer por la mañana que 7.700 clientes de Unión Fenosa se quedaran sin luz durante al menos 25 minutos, aunque la falta de suministro eléctrico se alargó durante casi tres horas en el caso de 1.800 viviendas del total afectado. Según informaron fuentes de la compañía, se alertó de la avería a las 11.57 horas, aunque al tratarse de un doble problema se tardó más tiempo en solucionarla.
Una vez localizado, los técnicos trabajaron para restablecer el servicio al máximo de clientes posibles, todos ellos de la zona centro de la ciudad, y en 25 minutos consiguieron que 5.900 viviendas y establecimientos tuvieran luz de nuevo, explicaron las mismas fuentes, aunque durante ese tiempo se provocaron pequeños cortes de suministro en algunos otros puntos de la ciudad al intentar reactivar el servicio en los lugares afectados. Desde Unión Fenosa indicaron que se trató de una avería «importante», cuyas causas se desconocen, al producirse en dos lugares diferentes.
Las labores de los técnicos de la compañía eléctrica, que desplazaron hasta siete vehículos a la calle afectada para solucionar la avería, se desarrollaron durante toda la mañana y el servicio quedó restablecido por completo sobre las tres de la tarde. Los últimos en recuperar el suministro, 1.800 clientes aproximadamente, fueron los de las calles Altagracia, Jacinto, Ronda de Toledo y San Antón, que corresponden a los últimos 15 centros de transformación afectados.
La doble avería provocó el corte al tráfico de la calle Jacinto, lo que obligó a los vehículos a cambiar el trayecto girando por la calle Norte y a los autobuses urbanos de las líneas 1 y 3 a modificar su recorrido por unas horas. Mientras tanto, los técnicos de la compañía Unión Fenosa instaban a los transeúntes a no pasar por la acera donde estaba desplegado un largo conductor rojo para descargar tensión desde la calle Altagracia. «¡Qué pongan vallas en lugar de dar voces!», exclamaba una vecina de la zona, que se lamentaba de toda la comida que tenía en el frigorífico y cuya primera reacción fue llamar a la empresa suministradora: «Me han dicho que la avería estaba localizada, pero que les faltaba material». «Yo tengo la ropa flotando en la lavadora», aseguraba otra afectada por el corte del suministro eléctrico que, por fortuna, quedó resuelto en tres horas en el peor de los casos.
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