Después de un año apasionante pero duro a la vez, en el que la alegría por los títulos de la Supercopa, Copa de la Reina y Liga conquistados con el Itxako se ha atenuado por la grave situación económica con la que ha convivido el club navarro, y que ha provocado su fichaje por el Randers HK de Dinamarca, Macarena Aguilar (12/3/85. Bolaños) se dispone a hacer un último esfuerzo para ver cumplido uno de sus grandes sueños, disputar unos Juegos Olímpicos. Para ello, la selección absoluta femenina debe conquistar una de las dos plazas que se ponen en juego en el Preolímpico de Guadalajara. Hoy, el debut es ante Argentina (13 horas), mañana será el turno de Holanda (13 h.) y el domingo se cerrará el torneo ante la potente Croacia (12.30 h.).
¿Cómo afronta esta importante cita con la selección?
Muy bien, contenta y animada a sacar adelante un torneo que puede resultar muy importante para mi carrera como sería participar en unos Juegos Olímpicos.
Lo que se juega en Guadalajara no es un título, pero como si lo fuera.
Así es. Hace cuatro años no pudimos clasificarnos por una decisión de despacho y tampoco fuimos conscientes de lo que se nos escapaba. Ahora es todo lo contrario. Este torneo es más importante para mí que cualquier título o medalla que he ganado hasta ahora.
Partidos, alegrías, decepciones, lesiones, impagos, su fichaje por el Randers danés... Está siendo una temporada especialmente intensa, ¿no?
La verdad es que ha sido una temporada muy dura, de las más complicadas que recuerdo en mis diez años como profesional. Hasta el punto que cuando me despedí de mis compañeras del Itxako y regresé a Bolaños, me pasé media hora llorando, abrazada a mis padres. Allí me han tratado muy bien.
(más información en la edición impresa)