Los niños son los verdaderos reyes de esta fiesta
La Semana Cultural de Las Casas celebró ayer los actos de la jornada del niño, cuyo momento culminante fue la fiesta de la espuma que sirvió para niños, adolescentes, jóvenes y también algún adulto se embadurnaran a conciencia.
En principio, esta parte del programa estaba anunciada para el pasado martes, pero por problemas de logística se aplazó un día.
La jornada incluía otras referencias como un paseo en un trenecillo turístico que recorrió las principales calles de Las Casas.
Mientras el convoy articulado hacía su recorrido, los niños que se habían quedado en tierra podían matar la inquietud por la espera a que llegase el gran momento con un pequeño castillo hinchable instalado junto a la iglesia en el que pudieron descargar la energía acumulada a base de saltos y piruetas.
Pero lo que todos esperaban era que el cañón empezara a lanzar espuma, pero entre unas cosas y otras, tal cosa se retrasó un poco sobre los horarios anunciados, de modo que casi no hubo rezagados. Los niños aguardaban el comienzo con el bañador puesto mientras que la mayoría de los adolescentes prefirieron permanecer vestidos, a fin de cuentas, la espuma no mancha.
Los más arrojados a la hora de meterse en la masa blanca fueron los más pequeños, algunos parecían jugar al escondite con la masa espumosa -totalmente inocua-, a medida que aumentaba la edad, lo hacían también los elementos reticentes, a los que los amigos y familiares intentaban convencer con toda clase de halagos y algunos trucos.
Muchos de ellos fueron aceptando meterse en la fiesta y acabaron riendo de buena gana. Pero los que se quedaron fuera también tuvieron ocasión de disfrutar simplemente como espectadores.
Hoy la Semana Cultural de Las Casas incluye una comida popular a las 15.00 horas y un concurso de dulces a las 20.00 horas.