Dos personas admiran una de las obras
El Centro de Exposiciones de la Diputación abrió ayer sus puertas después del parón de agosto con una exposición que recoge parte del patrimonio artístico que la Diputación Provincial, de la que depende, ha ido acumulando en los últimos cinco años como consecuencia de su colaboración en distintos certámenes de pintura en los que concede un premio que lleva su nombre.
La directora del centro y responsable del montaje de esta muestra, Marisa Giménez, advierte que el propósito de mostrar esta colección es facilitar al público la comprensión del arte contemporáneo mediante una selección de obras marcadas por su calidad, al mismo tiempo que cumple la función para la que fueron adquiridas, pues recordó que son un patrimonio de todos los ciudadanos de la provincia, que tienen derecho a disfrutar de ellas.
Giménez insiste especialmente en el aspecto divulgativo de esta exposición, por cuanto el arte que se está desarrollando actualmente tiene como característica la superación y la disolución de los límites entre las diferentes formas de expresión, lo que, por una parte, expande el concepto del objeto artístico, pero a la vez dificulta su comprensión por parte del espectador poco habituado.
Del mismo modo, pone el énfasis en que la selección de obras para Premios Diputación de Ciudad Real en los certámenes de artes plásticas 2004-2009 se identifica a primera vista con ese concepto de contemporaneidad, tanto por sus temáticas, como por sus técnicas y con sus contrastes.
La muestra incide tanto en el arte figurativo, con obras de Abdón Anguita, Jorge Pérez Parada, Fermín García Sevilla o José Luis Pastor, entre otros, pero casi siempre tocadas por ese aura de una nueva visión; otras construidas desde mundos oníricos más o menos obsesivos, como las de Ernesto Alcañiz, Ximo Amigo o Moisés Mahiques; y otras de una abstracción decididamente racionalista, como las apuestas de Aurora Cid, Fernando García de Cossío o Klaus Ohnsmann. Y aún cabe hablar de obras inclasificables, como la de Teruhiro Ando, que reproduce un lienzo moteado de gotas de agua en suspensión y que Giménez compara con los bodegones del barroco por su precisa reconstrucción de las texturas, tanto del tejido -reproduce las arrugas y hasta parece que se va a ver la trama- como de la tensión de las pequeñas porciones de líquido.
Giménez recordó que esta es la cuarta exposición de estas características que organiza la Diputación y avanzó que le gustaría que se iniciara un periodo de itinerancia, aunque con el matiz de que aquellos municipios en los que recalara la muestra, debería engordarla con obras de su propio fondo, para completar así ese sentido de exhibir el arte que, a la postre, es propiedad de todos.
De momento, la muestra permanecerá en el discreto edificio de la ronda de Granada hasta el día el 24 de este mes.