María Huertas durante una actuación en Ciudad Real.
La soprano manchega María Huertas actuó hace unos días en la localidad menorquina de Es Mercadal, en su iglesia parroquial, de la mano del organista de la catedral de Ciutadella, Tomé Olives, con un notable éxito de público y crítica.
Huertas reconoció a La Tribuna que en esta actuación se dio una «extraordinaria» corriente de complicidad con el público. «Me llamó mucho la atención que la gente estaba tan concentrada que nadie hacia nada, nadie se movía, ni siquiera aplaudieron hasta el final», comentó.
Para esta especialista en música antigua, violinista y directora de coros, nacida en Almagro y formada en París, la clave de esa conexión con el público, a pesar de la distancia física que le impone cantar desde el órgano, fue la presentación del concierto. «Conté que soy manchega, que era la segunda vez que visitaba Menorca, y como me había sentido en mi primera visita, como conocí a Tomé Olives...», refirió.
También las pequeñas dimensiones de la iglesia de San Martí de Es Mercadal contribuyeron es ese clima. En ese sentido, Huertas cree que la única iglesia de Ciudad Real en la que podría llegar a darse esa situación es en la de La Merced.
El programa con el que la soprano almagreña y el organista menorquín deleitaron al público estaba centrado en la música barroca, entre los siglos XVII y XVIII, y en especial, piezas que recogen la integración con los elementos de la naturaleza.
Así, interpretaron diferentes canciones con música de Monteverdi, Frescobaldi, Scarlatti, Mozart, y Haendel, «con un gran sentido poético en sus letras», explica.
Sin embargo, Olives y Huertas sólo ensayaron su concierto juntos durante dos días, «pero los músicos tenemos una gran capacidad de comunicación y enseguida nos entendemos, explicó la soprano. Que recordó que el año pasado fue ella quien convenció al menorquín para que actuarse en Torre de Juan Abad, «y este año me tocaba a mi viajar».
La próxima actuación de María Huertas será precisamente el viernes 10 de septiembre en la iglesia parroquial de Torre de Juan Abad, de la mano del organista Abraham Martínez.
Huertas acude con su formación Il Parnasso Musicale, para interpretar cantos marianos de todas las épocas agrupados bajo el título de Dulcissima Virgo María.
El día 12 de agosto, María Huertas ya estuvo en el mismo lugar y con sus formación para interpretar canciones compuestas entre los siglos XII y XIV centradas en la Virgen como protectora de los mares, bajo el titulo Stella Maris.
También el 14 de este mes actuó en Terrinches acompañada de órgano en un concierto titulado Salve Regina, de nuevo con la figura de la Virgen María como eje central.
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